En Lugo viven 1.500 personas de esta comunidad, entre ellos 350 niños en edad escolar En la provincia sólo permanecen tres núcleos chabolistas, según una asociación
09 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?l 60% de las entre 350 y 400 familias gitanas que residen en la provincia tienen dificultades para acceder a una vivienda normalizada en condiciones, según aseguró ayer el presidente de la Asociación de Promoción Gitana de Lugo, Manuel Vila. Constató problemas a la hora de acceder al alquiler de pisos o casas por parte de los miembros de esta comunidad, aún en el caso de aquellos con poder adquisitivo para ello, lo que los lleva a residir en infraviviendas. Otra de las características de estas familias es que precisan de casas grandes por el elevado número de miembros que las integran. Junto a la vivienda, el empleo es el segundo problema que afecta a esta comunidad, según aseguró Vila, coincidiendo con el Día Internacional del Pueblo Gitano, que se celebra desde el año 1971, con diferentes actos, el más característico de ellos, la conocida como ceremonia del río, que en la capital lucense se celebrará el sábado próximo. Después habrá una comida y una representación teatral infantil. La comunidad gitana de la provincia lucense está formada por unas 1.500 personas, según los datos de la Asociación de Promoción Gitana de Lugo, que cuenta con 350 niños en edad escolar. Todos ellos tienen plaza en centros de la provincia. Según Vila, el principal problema en este caso es el absentismo, contra el que se están llevando a cabo medidas, pero que no son exclusivas de los estudiantes gitanos. Vila hizo hincapié en que éste disminuye a medida que las familias disponen de vivienda y de trabajo normalizado. El principal núcleo de los integrantes de esta cultura se encuentra en la capital lucense, con unas 220 familias, de las que 46, que aglutinan a unas 180 personas, viven en el polémico poblado de O Carqueixo, con perspectivas de desaparecer a medio plazo. Según señaló Manuel Vila, existe chabolismo en Monforte, aunque en este caso con 20 núcleos familiares, asentados en As Lamas, que son de origen portugués y en Ribadeo, donde desde hace años están intentando solucionar un problema que afecta a dos únicas familias que residen en chabolas en pleno centro de Ribadeo y que están perfectamente integradas en la localidad.