La caída de la demanda de ladrillos refractarios influye en la situación Las aplicaciones cerámicas de los lodos rojos podrían salvar la planta ubicada en Xove
01 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.La caída de la demanda de ladrillos refractarios (empleados en la fabricación de los acumuladores de calor) y la falta de apoyo por parte de la Xunta de Galicia han conducido finalmente a la sociedad Indebar, constituida en 1994, a declarar la suspensión de pagos. Francisco López Santos, uno de socios de la planta piloto ubicada en el Alto de Lago, en Xove, explica el porqué de esta medida: «Para salvaguardar lo que tenemos, un activo mayor que el pasivo, porque había algún acreedor que quería cobrar». La suspensión temporal de pagos no implica el cese de la actividad. De hecho, la investigación y la producción continúan. Sin embargo, algunos empleados ya han empezado a buscar otra ocupación ante el temor de un despido inminente. «Queremos seguir trabajando y encontrando oportunidades para esta instalación», recalca López Santos. La continuidad requiere una importante inyección económica, ya sea por parte de alguno de los diez socios actuales o de la mano de nuevos inversores. Línea de producción «La línea de producción de ladrillos refractarios se vino abajo», constatan desde la propia sociedad. A este fin se encaminó inicialmente la investigación para el aprovechamiento de los lodos rojos generados por la multinacional aluminera Alcoa. El bajón de ventas de acumuladores de agua, fenómeno al que han contribuido la bonanza meteorológica o el cambio de las tarifas eléctricas recién aprobado por el Gobierno central, obliga a Indebar a prescindir de su producto estrella, el ladrillo refractario, y profundizar en la diversificación. La batalla se libra ahora en la búsqueda de clientes para otros productos derivados de los barros. El gremio ceramista constituye el principal objetivo. La investigación llevada a cabo en la planta de Indebar ha probado la idoneidad de los materiales obtenidos a partir de los lodos rojos para diversas aplicaciones cerámicas, un proceso avalado por el Instituto de Cerámica de la Universidade de Santiago, con el que mantienen una estrecha colaboración. El resultado de los contactos entablados por Indebar con al menos cuatro grupos cerámicos (Portugal, Valencia, Galicia y Cataluña) condicionará en buena medida el futuro de la planta de Lago. Residuos De los residuos almacenados en la balsa de Alcoa también se extraen áridos, de uso en la construcción de carreteras o en la fabricación de emisores térmicos, la base de los radiadores eléctricos que ahora mismo produce la empresa Electromecánicos Viveiro. Los pedidos de esta firma salvan, de momento, la actividad de Indebar.