Crónica | La otra cara de la Reserva de la Biosfera Las instalaciones, 40 años en servicio, permanecen cerradas desde finales de agosto
01 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?espués de años y etapas de mucha actividad, el albergue del Club Ancares echó el cerrojo. El único administrador dejó de atender el local el pasado 31 de agosto y, desde entonces, el albergue permanece cerrado. Las instalaciones, ubicadas en Campa de Fieiró (en el ayuntamiento de Cervantes) han servido durante años para alojar a cientos de montañeros que se alojaban en el albergue para pernoctar. También fue sede de muchos de los actos que organizó el Club Ancares y punto de partida de los caminantes dispuestos a recorrer la conocida ruta de Tres Bispos. Los vecinos de la zona estiman que en los últimos años el albergue registró una importante actividad, y en los últimos diez años ha sido gestionado hasta por cinco administradores distintos. A pesar de las reformas que se acometieron en los últimos años, los últimos propietarios del inmueble aseguran que sería importante acometer nuevas mejoras para adaptar el albergue a las necesidades actuales. Para ello es necesaria una fuerte inversión de dinero. Un referente A mediados del mes de agosto del año 1995 las instalaciones cumplían tres décadas de existencia. Hasta entonces, el albergue había sido un referente para todos aquellas personas interesadas en descubrir la sierra lucense. Por aquel entonces, pernoctar en el albergue era muy barato; por sólo quinientas de las antiguas pesetas y llevando saco era posible acurrucarse en una litera. El precio de la habitación doble alcanzaba las cuatro mil pesetas. A los socios, como corresponde, se les aplicaba otro tipo de tarifas más económicas El albergue también dispone de un aula de la naturaleza, que fue inaugurada en el primer lustro de la década de los noventa. Esta noticia coincide con el reciente nombramiento de Os Ancares como Reserva de la Biosfera, lo cual, en teoría, debería ayudar a potenciar el turismo.