EL TRAGALUZ | O |
05 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.SE SUPONE que el baloncesto repuntará después de la gesta conseguida por España en el Mundial de Japón. Quizá ahora se le dedique más atención a este deporte que, se mire por donde se mire, nos tiene dado mayores alegrías que el fútbol. Por eso, es ahora cuando algunos más echan en falta en la ACB al Club Baloncesto Breogán. Tal vez era un lujo que una ciudad pequeña como la de Lugo tuviera tantos años a un equipo en la máxima categoría del baloncesto español; es decir, mundial. Cuando lo tuvimos, quizá no lo apreciáramos en su justa medida, no se le apoyó suficientemente y tampoco se supieron adoptar las medidas adecuadas, las puramente deportivas, que evitaran el descenso del equipo. Pero ver en eso que las administraciones públicas debieran haber arrimado el hombro, más todavía, con el dinero de todos, resulta absurdo. Porque el Breogán es un equipo profesional que nada tiene que ver, o muy poco, con el deporte de base, ése al que sí debe financiar la inversión pública. Por ello, los ciudadanos debieran exigir a la Diputación Provincial y al Concello de Lugo, también a la Xunta y al Estado, que el dinero en esta materia sea para hacer escuelas deportivas y fomentar la práctica del deporte en la enseñanza. Los equipos profesionales, en cambio, deben nutrirse de las aportaciones de sus socios y de buscar financiación como empresas que son. Y salvo que esté justificado, no pueden esperar que el dinero de todos sirva para beneficio de unas determinadas marcas y unos cuantos empresarios. Sean los que sean. A no ser, claro, que también estén dispuestos a repartir toda la tarta con el ciudadano. Porque todos queremos al Breogán en la ACB, y más ahora, pero ese deseo no debe ir en los presupuestos del Concello y la Diputación. Sí, en cambio, en otro tipo de esfuerzos.