Reportaje | Las camas del albergue se llenan todos los días Los grupos parroquiales y de catequistas de más de diez personas son los que caminan mayoritariamente en este mes hacia Santiago por la Ruta Xacobea
07 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?onseguir una de las ochenta camas que ofrece el albergue de peregrinos de O Cebreiro, hasta ahora de forma gratuita, no es tarea fácil para los centenares de caminantes que cada día y desde hace semanas, cruzan las montañas que separan León de Galicia. Y, es que éstas se van ocupando por riguroso turno de llegada, siguiendo una serie de preferencias. En primer lugar tienen derecho a ellas los caminantes solitarios o los que van en grupos de menos de diez personas. Los que empiezan en O Cebreiro no pueden usarlas. Julio es mes de grupos parroquiales, de colegios, catequistas y en general de gente joven. Ayer mismo llegó un grupo de 36 chavales de un colegio Jesuíta. Inicialmente estaban dispuestos a reservar cama en el albergue, pero sus esperanzas se vieron frustradas por esas cuestiones de preferencias. Los integrantes del grupo comentaron su deseo de pernoctar en O Cebreiro, por la magia que desprende el poblado prerromano y de la que querían verse envueltos en las horas nocturnas, tras acudir a la misa de ocho en la iglesia de Santa María. No pudo ser y finalmente parece que tuvieron que optar por un lugar menos bucólico, el polideportivo de Pedrafita. Las tiendas que instala el Ejército en Año Santo, lógicamente este año no las montará. Desde hace ya varias semanas hay overbooking en el albergue de O Cebreiro. En la puerta podrían tranquilamente instalar a primera hora de la tarde el cartel de «lleno» y en el sentido más amplio de la palabra porque permiten dormir en sacos y esterillas en la sala de estar y donde quedan huecos. Los peregrinos empiezan a disponer así que cruzan las montañas de Pedrafita del primer albergue público en el que no les van a cobrar un sólo euro por pernoctar. Será así hasta el final del Camino, pero parece que por poco tiempo porque la Consellería de Innovación e Industria anunció recientemente su intención de cobrar una cantidad simbólica por el uso de estas instalaciones que son públicas. Los albergues tienen carteles en los que anuncian su gratuidad, pero también disponen de depósitos para la voluntad económica de los peregrinos por el disfrute de las instalaciones, con servicio de lavadora y cocina incluidos. Las cajas están siempre prácticamente vacías. Vigilancia Julio y, especialmente agosto, son meses de peregrinos, en general exigentes, que se creen con todos los derechos del mundo y muy pocos deberes. Desaparecen prácticamente los caminantes solitarios, que son sustituidos por los denominados en el argot del camino turigrinos . Quienes notan el cambio son los propietarios de las tiendas del Camino, que tienen que reforzar su vigilancia frente a los robos. Como en otras ocasiones pagan justos por pecadores. Una comerciante de Samos comentaba que los de agosto son los que no tienen ningún reparo en abrir las tabletas de chocolate y comerse su contenido, dejando los envoltorios. También quedan en las estanterías los paquetes de las galletas, de dulces e incluso los de los támpax. En algunos establecimientos de la ruta optaron por cerrar los comercios con los turigrinos dentro, hasta que acaban de cobrarles a todos, con la finalidad de evitar saqueos masivos. Pero, los peregrinos también tienen sus quejas para contar de los hosteleros y los comerciantes, especialmente por precios que consideran realmente abusivos. Quienes trabajan en el Camino en negocios particulares o en organismos oficiales, tienen ya un olfato especial con los caminantes y pocas veces se equivocan. Los auténticos, salvo honrosas excepciones, aseguran que huyen de las aglomeraciones de estos tiempos, en las que por las mañanas temprano se ven hileras de ellos caminando por las carreteras, intentando llegar los primeros al siguiente albergue, para no quedarse fuera.