A media voz La candidatura de Senén Barro hizo una pausa en la campaña electoral y comió en Humanidades. Quienes también comieron juntos fueron los jubilados de Pol
27 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Las campañas electorales siempre nos dejan estampas curiosas. Una de ellas se vivió ayer en el restaurante, magnífico por cierto, de la Facultade de Humanidades. Los integrantes de la candidatura de Senén Barro al Reitorado hicieron una pausa en sus explicaciones por el campus y degustaron el menú del día, 4,20 euros. El sistema de este comedor tiene su intríngulis, porque se paga a través de una máquina, tipo aparcamiento subterráneo. Ni Barro ni Xoán Carlos Carreira , hace cuatro años en candidaturas opuestas y ahora juntos, sabían cómo funcionaba este invento. Pero quien les sacó de dudas fue Carlos Herrero , que por algo lleva cuatro años de vicerrector del campus e hizo gala de conocer hasta el último detalle de lo que pasa en los centros lucenses. Al finalizar la comida, los profesores-candidatos se acercaron a la barra de la cafetería y tomaron café con los alumnos. Gran celebración Quienes también comieron, pero a base de bien y en grandes cantidades, fueron los jubilados del municipio de Pol, que se reunieron en el restaurante del hotel Jorge I para celebrar una reunión anual. En la mesa presidencial no pudo faltar el alcalde, José Luis Fugarolas , ni ese hombre que ofrece tanto ánimo a nuestros mayores, Bernardino Barreiro . Acudieron a esta cita más de doscientos vecinos de Pol. Cambiamos de tercio y nos vamos a los más peques. Unos sesenta alumnos de la magnífica iniciativa que es Preescolar na Casa, acompañados de sus padres, participaron en un taller de cerámica organizado por el Centro de Artesanía e Deseño, que dirige Francisca López . El encargado de ofrecer el taller a los niños fue el ceramista Juan Ramón Pérez Martínez . El Orfeón Lucense, que preside mi amigo Xulio Xiz, celebró ayer la séptima edición del Encontro Internacional de Música Sacra, en el que participaron la Escolanía José Castiñeira, de la Diputación; el Coro Camella, de la República Checa; y el propio Orfeón Lucense. Las actuaciones se celebraron en la iglesia de Santiago A Nova, con la asistencia de numerosos público. Este acto estuvo patrocinado por la Diputación, el Concello y la Cultura. Todo un mérito.