Mirar al cielo sin temores

LUGO

Crónica | Renovación de infraestructuras El Ayuntamiento vilalbés expone a la Xunta la necesidad de mejorar el abastecimiento de agua para alejar la sombra de suciedad en la traída que se cierne en épocas de tormentas

23 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

La aldea gala habitada por Astérix y compañía, pese a sentirse casi invencibles y a desafiar el poderío de las legiones romanas, tenían un punto débil: que el cielo cayese sobre sus cabezas. Vilalba no es aldea ni sufre el asedio de los soldados de un imperio extranjero, pero tampoco se libra de observar los movimientos de las nubes con cierto temor: la llegada de una tormenta es esperada muchas veces con recelo por sus consecuencias. Las tormentas que atemorizaban a los aquellos galos que tenían una poción mágica con la que se sentían invulnerables debían de traer consecuencias funestas. Las que caen sobre la capital chairega, sin interpretaciones misteriosas, producen un efecto claro: el agua se vuelve oscura. Más allá del juego de palabras, lo que se esconde en ese fenómeno, que los vecinos de la localidad han soportado varias veces en los últimos años, está relacionado con el material de aluvión que se forma en la zona de donde procede el agua que llega al casco urbano de Vilalba. El suministro procede de los depósitos de O Picouto, adonde llega desde el embalse de Pardasalvas. Para evitar este problema no hay poción mágica no druidas que obren milagros sino soluciones concretas, construidas sobre proyectos y técnicos y desarrolladas sobre la base de presupuestos incluidas en partidas. El alcalde, Gerardo Criado, expuso ayer al conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, la propuesta, que consistiría en la construcción de una potabilizadora en O Picouto, con lo que la sombra de suciedad desaparecería. Sistema de bombeo Pero las intenciones del Concello vilalbés no solamente recogen la necesidad de que el agua llegue a la villa en mejores condiciones sino también la conveniencia de que llegue desde varios sitios con más fuerza que ahora: para ello se prevé mejorar el bombeo entre As Cañotas y O Picouto. Esa opción permitiría aumentar la cantidad que se impulsa. procedente de arroyos, y ofrecer un abastecimiento acorde con las necesidades actuales. La obra, que el conselleiro se comprometió a estudiar, costaría sobre un millón de euros; e incluso, dijo Criado, podría incluirse en dos anualidades. Otra reclamación que el Concello expuso ayer fue la construcción de un pozo de tormentas, que recogería el agua que no puede tratar la depuradora en épocas de fuertes lluvias. Vilalba, está claro, lucha contra las tormentas con menos supersticiones que Astérix.