El mal tiempo agrava el deterioro de la red de carreteras de la comarca

LUGO

Más complicaciones en el tramo Moncelos-Abadín por la lluvia caída en los últimos días Rodríguez admite que la vía de Momán a Cabreiros está intransitable, y pedirá mejoras

22 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Un duro invierno como el actual también se deja sentir en una red viaria como la de Terra Chá, parte de cuyas carreteras están pendientes de unas mejoras que alivien su deterioro. Por ahora, sin embargo, los efectos de la lluvia, del granizo y de la nieve no hacen sino ahondar en un mal estado que, entre otras consecuencias, priva a Terra Chá y A Mariña de algunas conexiones alternativas a las que ofrecen las carreteras nacionales. Uno de los casos más evidentes es el de la LU-113 (Rozas-Abadín), que en los últimos ocho kilómetros, entre Moncelos y Abadín, carece de las mejoras realizadas en el resto. El mal tiempo de estos días se dejaba sentir ayer: restos de lluvia en algunos puntos agravaban el mal estado de un firme agrietado y con baches. El alcalde de Castro de Rei, Arturo Pereiro, está a la espera de entrevistarse con la conselleira de Política Territorial, María José Caride, para exponerle la necesidad de la obra. También prevé tomar medidas el alcalde de Xermade, Tomás Rodríguez, que ayer reconocía que el tramo de la LU-170 comprendido entre Momán y Cabreiros estaba intransitable en la actualidad. El mal tiempo reciente agravó el deterioro de una vía que en algo más de la mita de su trazado, entre Parga y Cabreiros, ofrece las ventajas de reformas ejecutadas hace algo más de año y medio. Donde sí hay previstas obras es en entre Arneiro y Paraxes (LU-120), pues la Xunta aprobó el año pasado una inversión de nueve millones de euros, con ampliación de la calzada y corrección de curvas. La obra está adjudicada, y se prevé que las obras comiencen en breve plazo, con lo que se superará un mal estado patente en partes de la carretera como la que va del cruce de Arneiro a Muimenta.