Crónica | Educación y medio ambiente El colegio de Lanzós (Vilalba) muestra en una exposición frutos de otoño, explica a los alumnos cómo cultivar y divulga hábitos saludables en los menús de su comedor
05 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La educación no es ajena al otoño. La vuelta a las clases tiene lugar en los últimas semanas del verano, cuando los días aún guardan rasgos de la luz y del calor que regalaron en los meses anteriores: sin embargo, es la estación otoñal la que obliga a familiarizarse con libros y apuntes. Pero el otoño no es sólo un período de regreso a las aulas, sino que también impone sus rasgos y características en los cultivos y en los frutos: se recogen las manzanas y las habas y se prepara la tierra para los que dará la siguiente primavera. Una unión de actividad escolar y conocimiento del medio es la que realiza estos días el colegio de Lanzós (Vilalba), que en sus instalaciones ofrece una exposición de productos de los que se puede decir que son de rabiosa actualidad; podría decirse incluso que son la última moda si no se tratase de algo más permanente. Un huerto Castañas, setas o habas están a la vista de los alumnos, de los profesores y de cualquiera que visite estos días el colegio, situado además en una zona en la que la abundante vegetación y sus colores hacen imposible olvidar la época del año en la que estamos. En algunos casos se trata de productos obtenidos de los cultivos que efectúan alumnos y profesores; en otros, de productos traídos por los jóvenes de sus casas. La directora del centro, Tarsicia García, subraya que los cultivos se logran tras cuidados que están muy cerca de los sistemas ecológicos, ya que el empleo de abonos orgánicos es el único estímulo que reciben para su crecimiento. El centro no es ajeno al cuidado del medio ambiente, puesto que participa en Voz Natura, proyecto promovido por la Corporación Voz de Galicia, desde hace una década. Actividades como la exposición de estos días o los cultivos son una forma de relacionar a los alumnos con su entorno: «É o que máis nos preocupa», dice García. Entre los proyectos que el colegio va a realizar próximamente está la elaboración de conservas. Ya se ha realizado un ensayo con la preparación de dulce de manzana, pero no ha sido una actividad aislada sino un primer paso: la preparación de cabello de ángel, que se elaborará con calabaza, y de membrillo son los próximos trabajos. Comidas indicadas García destaca además que los trabajos que se llevan a cabo en el huerto o en los pasillos del centro tienen continuidad en el comedor. La presencia de verduras en los platos y el dominio de frutas y de yogures en los postres, lo que supone la ausencia de la bollería industrial, es otra de las consecuencias que los responsables del colegio aplican. Las posibles resistencias de los jóvenes pronto quedan superadas, con lo que los paladares se adaptan a hábitos saludables. Así las cosas, el colegio de Lanzós seguirá en los próximos meses con un programa de actividades que tienen un ritmo propio, el que marca el paso del tiempo, y un propósito firme, el cuidado y la divulgación del medio ambiente. Y el otoño, mientras tanto, muy hermoso.