La élite de las plumas de corral

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Crónica | Vísperas de la feria del capón Aurora Lozano, vecina de Oleiros, explica que el éxito de los animales requiere una alimentación esmerada, que se hace con criterios seguidos un año tras otro

16 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Al periodista le parece que los capones de Aurora Lozano están bien criados y que presentan un aspecto más que atractivo. Lo dice nada más llegar; y la responsable de su crianza comparte la opinión, pero pone un matiz: «Fai falta que xa estean grandes, porque xa non medran máis», dice. Los capones que estos días corretean en un recinto cerrado tienen por delante pocos días de vida, puesto que el próximo martes se celebra la feria anual dedicada a este producto genuinamente vilalbés. Aurora Lozano cría algo más de un centenar de animales, unos 120, aunque no sabe si llevará todos a la feria de la próxima semana. La explicación tiene más que ver con la ley de la oferta y la demanda que con cualquier razón misteriosa. Esta criadora afirma que ya ha recibido pedidos de clientes habituales, esos que por nada del mundo querrían pasan unas fiestas navideñas sin un capón en su menú. Patatas y maíz El secreto del orondo aspecto de los capones parece estar en la alimentación. Comen tres veces al día, y toman lo mismo en todos los casos. Aurora Lozano les prepara un compuesto de patatas cocidas y maíz triturado que les sirve antes de que se enfríe. Los capones llevan más de un mes a cubierto, ya que al llegar el otoño empeora el tiempo y su salud se vigila con atención: el frío y la humedad están contraindicados. Mientras están por fuera, entre la primavera y el inicio del otoño, picotean algo de hierba y granos de cereales. De todos modos, el veterinario de la asociación de criadores visita regularmente las explotaciones para supervisar el desarrollo de los animales. Ayer, por ejemplo, estuvo observando los animales que cría Aurora Lozano. ¿Hay algún otro secreto en el cuidado de estos animales? «Eles viven a súa vida. Son felices mentres non lles chega o día», explica. El día llegará pronto, aunque por ahora los animales andan de un lado a otro, sin más preocupación que comer lo que les pone delante. Buen trato ¿Está la clave del sabor en esa alimentación tan concreta? «Están coidados con mimo», dice Lozano. Y algo de eso debe de notarse en el resultado final, pues conserva clientes que cada año, desde hace tiempo, compran capones, mientras otros descubren el sabor de esta carne y lo retienen para siempre en su paladar. Así, cerca ya el día de la gran feria vilalbés, Aurora Lozano ultima los preparativos para que los capones lleguen al mercado con el mejor aspecto y se conviertan ante los compradores en un regalo de plena actualidad en vísperas de la Navidad.