¿Cómo es posible un decenso del paro y, simultáneamente, una notable reducción de los puestos de trabajo? La paradoja, sólo real en apariencia, se explica en clave demográfica. La caída de la población, ya sea porque emigra o porque el número de entierros supera con creces al de bautizos, relaja la presión sobre el mercado laboral y desciende la demanda de puestos de trabajo. Esto es lo que está ocurriendo en Lugo en los últimos años. En 1996 había en la provincia 175.500 activos, es decir, personas de dieciséis o más años de edad en disposición de acceder a un empleo. Seis años después, a finales del 2002, la población activa se había achicado un 11,5%, hasta situarse en las 155.400 personas, de las cuales 142.900 estaban ocupadas y el resto -12.500-, desempleadas. Paro registrado Para evaluar el paro existen en España dos fuentes: la EPA y el paro registrado en las oficinas del Inem. En el primer caso, se trata de una estadística; en el segundo, de un listado de las personas que activamente buscan empleo. En el caso de Lugo, la cifra de parados registrados en el Inem -16.544 en enero de este año- es superior a la que ofrece la EPA.¿Cuál de ambas fuentes goza de mayor fiabilidad? Ésta es una cuestión muy debatida sobre la que no hay pleno acuerdo. En etapas de expansión económica y fuerte creación de empleo, es posible que crezca el paro registrado, al inscribirse personas que hasta ese momento consideraban inaccesible el mercado laboral. Y también es posible que muchos parados, que están representados en la EPA, no acuden a inscribirse en las oficinas de empleo por considerar que no obtendrán por esa vía un contrato de trabajo.