Suspendido un juicio a una mujer acusada de meterse en terreno ajeno y arar un prado Las aguas andan bastante revueltas entre algunos vecinos de Xiá y Merlán, dos parroquias de Taboada. La culpa es de los límites de un monte que discuten desde hace algún tiempo y que ya motivó diversas contiendas judiciales. La última tuvo lugar ayer en un juzgado de instrucción lucense en la que fue juzgada una vecina de Merlán, que fue denunciada por arar parte de un prado con un tractor. La vista fue suspendida hasta que comparezca la persona que manejaba la máquina agrícola.
21 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Los de Merlán interpusieron una demanda en el Juzgado de Instrucción número 5 contra los de Xiá por entender que éstos tienen parte de un monte vecinal que consideran que les pertenece. El asunto todavía está sin resolver pero la polémica entre unos y otros llega a tales niveles que ayer una vecina fue juzgada después de haber sido denunciada por entrar en un prado de un vecino de Xiá y hacer tres surcos con un tractor. La denuncia contra la supuesta invasora de terreno fue presentada por Jesús Gómez Torres, de Xiá. Éste manifestó al juez que Genoveva Espiño, de Merlán, entró con el tractor en un prado suyo, el 3 de noviembre del año pasado. En un principio hubo entre ambos la consavida discusión e, incluso, tuvo que intervenir la Guardia Civil pero, cuando los agentes se ausentaron del lugar, la mujer entró en el lugar con el tractor y aró tres regos en el prado, según el denunciante, que valoró los daños que le ocasionaron en 15.000 pesetas (90,15 euros). Genoveva Espiño, en su declaración, dijo que aquella parcela no era de su propiedad pero sí del monte perteneciente a los vecinos de la parroquia de Merlán. «Si algún tractor entró en el prado y lo aró, yo no sé absolutamente nada. Ni tan siquiera mandé que entrarara. No me considero propietaria de la finca. Lo somos todos los vecinos de la parroquia de Merlán», apuntó. Genoveva dijo que antes fueron los de Xiá quienes les usurparon el monte. Negó, además, que hubiese derribado las estacas del cierre en la entrada, tal y como había relatado el denunciante. En el juicio de faltas intervino, en calidad de testigo, otro vecino que fue durante doce años casero de la denunciada. Relató que Genoveva decía que el terreno era de su propiedad. Dijo, además, que el tractor lo manejaba un hombre que no compareció al juicio porque no llegó a ser citado. Ante esta circunstancia, el titular del Juzgado número 3 de Lugo decidió suspender la vista hasta que comparezca esta persona y pueda aclarar algún aspecto relacionado con este caso y también con la polémica vecinal suscitada por la posesión del monte.