Los organizadores podrían solicitar que el Trofeo Vila de Portomarín se incluya en el calendario europeo o mundial en la próxima edición
11 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La XVI edición del Trofeo Vila de Portomarín para veleros de clase snipe fue un nuevo éxito tanto por el nivel deportivo de los competidores como por el elevado número de los mismos. Los participantes no se cansaron de alabar tanto las condiciones del propio campo de regatas, las distintas mangas se celebraron en los tramos que van desde Taboada hasta Portomarín, como de la belleza paisajística de la Ribeira Sacra. El presidente del Club Náutico de Belesar y del comité organizador de las regatas, Oriente Gay, estaba feliz y así no dudó en comentar en Onda Cero que «una vez más el nivel fue altísimo, lo que nos permite incluso especular con la posibilidad de que la próxima temporada sea puntuable para el campeonato europeo e, incluso, mundial. Los propios regatistas nos dicen que es la mejor de España de snipe y por lo tanto no es descabellado pensar en darle un mayor realce». Uno de los aspectos que más influyó para que esta edición fuera brillante fue el viento favorable, sin existir apenas encalmadas que hicieran perder velocidad a los veleros. «Hasta en eso tuvimos fortuna, ya que los regatistas cubrieron las tres mangas en un tiempo récord, ofreciendo al mismo tiempo un gran espectáculo», apostilló Oriente Gay. En el ámbito meramente deportivo, el triunfo correspondió a la embarcación madrileña Venturi, con Julio Soria como patrón y Marta Pimentel como proel. Otro velero de la capital de España, el A Dos Velas, con David Peral patroneando y Elena Morales como proel alcanzó la segunda posición. Los regatistas de la capital de España demostraron que en pruebas que se disputan en embalses o pantanos, lugares en los que ellos están obligados a entrenarse durante todo el año, no tienen rival. El caso contrario son los deportistas gallegos, que son más duchos en el manejo de sus embarcaciones cuando se trata de competir en mar abierto y con oleaje que dificulte las maniobras.