«Acabar manchado polo Oso é unha beizón, vas protexido para todo o ano»

Carlos Cortés
Carlos Cortés SALCEDO / LA VOZ

LEMOS

Cientos de personas volvieron a llenar Salcedo para disfrutar de uno de los carnavales más peculiares de Galicia

18 feb 2026 . Actualizado a las 12:35 h.

Lo agarra un individuo tapados de los pies a la cabeza con tela de saco y se lo lleva a trompicones. Lleva una cachiporra y la utilizada para amarrarlo por detrás, así que revolverse no es fácil. Tampoco parece que quiera, porque el hombre recién apresado va sonriente, un poco nervioso, pero sonriente. Unos metros más allá el encapuchado lo pone frente al oso, que levanta las garras para que se vea como gotean un líquido negro, se las planta a la víctima encima y le frota bien con ellas la cabeza y la cara. Y entonces, ya completamente manchado, lo sueltan. Es la fiesta del Oso de Salcedo, uno de los carnavales tradicionales más peculiares de Galicia.

La víctima en esa escena es Rafa Quintía, antropólogo y pregonero de esta fiesta de entroido que se celebra en Salcedo, una de las parroquias del municipio de A Pobra do Brollón, en plena Ribeira Sacra. Con la cara completamente negra con esa mezcla que lleva el Oso de agua ceniza y no se sabe bien qué más, cuenta que si a uno le toca mancharse no hay que enfadarse, sino todo lo contrario. «Acabar manchado polo Oso é unha beizón, vas protexido para todo o ano».

Como todos los lunes de carnaval, el Oso salió ayer por la tarde en Salcedo ayudado por un séquito de criados que son los que se encargan de proporcionarle gente a la que tiznar. Hay otros lugares en Europa que tienen osos como protagonistas centrales de sus carnavales, pero Rafa Quintía asegura que lo que no es habitual es que sean personajes positivos, como asegura que es el de Salcedo. «En Salcedo o Oso é visto como un benfeitor, que trae a renovación do ciclo natural e que proporciona fertilidade». Por eso, explica, la tradición de este carnaval mandaba que si se encontraba con una mujer embarazada le manchase la barriga con sus garras.

Los prados, encharcados

En cualquier caso, el entroido de Salcedo reúne cada año a centenares de personas, muchos de ellos adolescentes procedentes de todo el municipio de A Pobra do Brollón y de toda la comarca de Monforte y también de la comarca vecina de Quiroga, que lo han incorporado a su calendario de fiestas a las que no se puede faltar.

Y poco importa el tiempo. Este lunes lloviznaba, así que en el pueblo había quien esperaba menos gente que otros años. Se equivocaron.

Los que no se preocuparon de llegar con tiempo se encontraron con caravanas a la entrada de Salcedo y tuvieron que caminar más de lo normal para llegar. Los prados que habitualmente se utilizan como aparcamientos el día de la salida del Oso están impracticables después de este invierno de lluvias incesantes. Los conductores tuvieron que aparcar en las cunetas y había tantos coches que los menos madrugadores tuvieron que andar cerca de dos kilómetros para llegar a Salcedo.

La salida del Oso es el acto central de este carnaval, pero la fiesta empezó el sábado con el primero de los dos pases del teatro popular, escrito y representado por los propios vecinos y que esa noche y la del domingo llena siempre el local social de la parroquia.