MONFORTE / LA VOZ

El fútbol monfortino llora la pérdida de Emilio Cuesta. El jueves con 94 años se apagó la voz de este ilustre lemista, que vivió por y para el deporte. El fútbol fue, sin duda, su gran pasión. Lo practicó y tuvo responsabilidades de gestión. Pero también se volcó con el baloncesto y con el ciclismo.

Como jugador formó parte, entre otros, del Calasancio y del Lemos. En la entidad estudiantil coincidió con futbolistas de la talla de Raúl, Guisasola, Mario y Becerra. En el Lemos compitió en la década de los 50, formando parte de un plantel en el que destacaban Penoucos y Lolín, entre otros.

No obstante, donde mejor se desenvolvió Emilio Cuesta fue en los despachos. Hay que destacar que se convirtió en el primer presidente seglar del Calasancio. Después dio el salto al Lemos, club en el que estuvo medio siglo. Formó parte de ocho directivas y estuvo con los siguientes presidentes: Cerdeiriña, Cobas, Toledo, Ramón, Barrientos y Severino. Incluso llegó a sustituir a este último por enfermedad, convirtiéndose en presidente accidental.

Cuesta era un innovador y contribuyó a mejorar la estructura del club. En directivas en las que había una veintena de componentes, impulsó la creación de comisiones. De hecho, él fue responsable de la comisión de fichajes. En una de sus entrevistas concedidas a La Voz de Galicia recordaba como se concretaban los fichajes. «Nosotros tuvimos la suerte de contar con la sapiencia de Barrientos, que convencía a todos los futbolistas que nos interesaban, asegurándoles que el Lemos sería un trampolín para categorías superiores, y así se cerraban las operaciones», decía.

Con su presencia en la comisión de fichajes llegaron al Lemos futbolistas de la talla de Cariño, Tolín, Pedrito, Manolín -este acabó en el Sevilla- y Mediavilla. «Tuvimos un internacional, que fue Ponte, y a Lolín lo preseleccionaron. Los futbolistas recibían todas las atenciones. En aquellos tiempos nos acompañaban los doctores Manuel Raíces y Daviña Rey», recordaba.

Su equipo ideal

Emilio Cuesta era una auténtica enciclopedia sobre el Lemos. Conoció a cientos de futbolistas que pasaron por la entidad monfortina, y de hecho siempre recordaba la alineación que para él marcó una época. Fue la formada por Cobas; Paco, Lolín, Reboredo, Cabanelas, Pepín, Pololo -este llegó a probar por el Valencia-, Gallo y Chato -este era tío del madridista Amancio-. «No podemos olvidar que el Lemos dio tres internacionales, que fueron Blanco (Langarito), Agustín (Peixe) y Ponte», recordaba con orgullo.

El exdirectivo pasó muchas horas en el santuario lemista. El Luis Bodegas era su segunda casa. Contribuyó de manera decisiva a su modernización. Ahí fue clave su profesión de ferroviario. «Dotamos el campo de tribunas gracias a los materiales de desguace de Renfe, y rodeamos todo el estadio con paredes de cemento armado, porque antes tenía madera y siempre teníamos que cambiarla», indicaba.

Su Celta y el ciclismo

Emilio Cuesta era un seguidor incondicional del Real Club Celta. De hecho, se desplazó en varias ocasiones a Balaídos para presenciar partidos. También era socio de la peña celtista de Monforte, que preside Roberto Eireos.

También fue impulsor del ciclismo. Fundó en el año 1983 la Peña Ciclista de Monforte y recibió un homenaje en el 2007 por parte de los corredores locales, en el que estuvo presente el ganador del Tour de Francia, Óscar Pereiro.

Fueron años intensos dedicados al deporte. Ahora, su ausencia se notará en las gradas de A Pinguela, en las que gozaba y sufría con su Lemos. Pero su legado quedará siempre en la historia del club que tanto amaba.

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Adiós a un histórico del Lemos