«Dan ganas de emigrar, cando antes pensaba plantar máis cepas»

Afectados por las heladas se manifiestan para pedir las mismas ayudas que recibió Sober


ourense / la voz

El campo ourensano se movilizó ayer en la capital de la provincia para reclamar ayudas directas por las heladas que a finales del mes pasado arrasaron con gran parte de la producción de vino y otros cultivos. Más de medio millar de agricultores recorrieron las calles de Ourense, desde el pabellón de Os Remedios hasta la sede de la Xunta en la avenida de la Habana para exigir el mismo trato por parte de la administración que el año pasado recibieron los viticultores de Sober afectados por el granizo. Es decir, ayudas directas de 7.000 euros por hectárea hasta un máximo de 15.000 euros.

Más que el importe, lo que tienen claro es que necesitan ayudas para sobrevivir este año y no tirar la toalla. Lo expone así el padre de Daniel Fariñas, quien se hizo cargo de una explotación de 33 hectáreas en Valdeorras: «Nós vivimos do viño, seis persoas da familia, e a xeada estragounos todo». En su caso, tuvo seguro pero dejó de renovarlo porque, afirma, no le pagaron 500.000 pesetas. La cuestión del seguro es una de las objeciones que pone la Xunta para hablar de ayudas directas. Juan José Salgado, de Monterrei, apunta que no se contratan seguros porque «son caros e cubren pouco, non estipulan ben o prezo da uva».

A los jóvenes viticultores, un varapalo de este tipo es un frenazo importante por la pérdida de los trabajos realizados y de la producción. Mario Yáñez, de Larouco, tiene una explotación de diez hectáreas después de diez años como viticultor en Valdeorras y calcula unas pérdidas de 70.000 euros al haberse dañado el 95 % de su producción. Además de las ayudas directas, como las que dio la Xunta a la Ribeira Sacra, y a los créditos, cree importante que se reformen los seguros agrarios. «Pagan a uva godello á metade de prezo do mercado», apunta sobre las pólizas. «Van deixar que marchemos, dan ganas de emigrar, cando antes pensaba plantar máis cepas e comprar viñas. Vexo que hai vides que non rebrotarán», apostilla Yáñez. Otro joven viticultor de Valdeorras, Óscar Losada, corrobora durante la manifestación el daño para quienes están empezando: «Acabei de instalarme con tres hectáreas na Rúa de Valdeorras. Fixen un investimento grande e agora nin enxertos nin colleita. A volver empezar de cero».

«O Ribeiro en pé. Loita polos teus dereitos, polas nosas cepas» era el lema de la campaña de los viticultores de esta comarca. Desde Beade llegó Lucita Pousa, viticultora a quien la helada afectó, según calcula, al 90 % de los 24.000 metros cuadrados de viña. «Beade foi o máis afectado. Fixen unha poda despois da xeada. Vese un brote pero non sabemos se haberá viño, porque a seca afectou moito». Xulia Bande, además de colleiteira, tiene una empresa de servicio de mantenimiento de viñas con doce empleados en O Ribeiro. «Houbo que volver a podar todo, pero a colleita perdeuse e moita xente depende exclusivamente disto. Ademais a xente parou os traballos que nos daban porque non ten con que pagar. Igual teño que botar á metade da plantilla por falta de carga de traballo», asegura la empresaria.

Además de las vides, otras producciones se dañaron, como las de miel y castañas, además del forraje en municipios como A Mezquita, A Gudiña, Viana y Vilariño. Por ello, unos sesenta agricultores y ganaderos llegados de estos municipios participaron ayer en la manifestación de Ourense al son de los tambores.

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