La confusión sobre el contrato del agua crece cuanto más se investiga
13 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.Las conclusiones de la comisión municipal que investiga del contrato del agua aún tardarán. Los socialistas dudan incluso de que lleguen antes de las próximas elecciones. Algunos partidos, sin embargo, se apresuraron a hacer valoraciones. El BNG ve más sombras que luces en la etapa de Nazario Pin en la alcaldía, cuando se formalizó el contrato con Aqualia. Por el contrario, el PP sitúa en la posterior gestión de los nacionalistas los males que frustraron las inversiones millonarias prometidas a cambio de la concesión del servicio durante veinticinco años. Más allá de las lecturas políticas, la confusión parece crecer a medida que avanzan las investigaciones. La comparecencia en una de las últimas comisiones de Julio González Puente, secretario municipal en la etapa en la que se realizó la adjudicación, resultó especialmente llamativa.
«Pode ser unha apreciación persoal, pero naquel momento nin se me ocorrería poñerlle pegas ás bases. Había condena a galeras por menos motivo», dijo el anterior secretario en la comisión. Pese a las responsabilidades que ocupaba entonces en el organigrama municipal, no se contó con su asesoramiento en la redacción de las bases del contrato del agua. «Curiosamente, non participei na súa redacción. Digo curiosamente», precisó Julio González.
Esta responsabilidad recayó en el interventor del ayuntamiento ourensano de O Barco, que entonces realizaba también este cometido en Monforte. De hecho, las bases del contrato del agua son prácticamente idénticas a las que se redactaron en O Barco con esa misma finalidad. El interventor accidental que se encargó de su elaboración figura entre las personas que deberán declarar ante la comisión, aunque de momento su comparecencia no tiene fecha.
El ex secretario municipal no cuestionó en su paso por la comisión la legalidad del procedimiento que desemboco en la contratación del servicio de agua en Monforte, aunque de sus declaraciones se desprende que su participación en el proceso fue más bien escasa. «Estudio económico habíao, se estaba ben ou mal feito non o sei. É probable que viñese copiado, como as bases», manifestó durante su intervención.
El contrato «fantasma»
Julio González ejerció de secretario municipal en el Ayuntamiento de Monforte hasta el 2007. Tres años antes de su marcha, el PSOE había pedido en una sesión plenaria que se hiciese constar en el acta su protesta por la «desaparición» del contrato del agua, que habría sido suscrito ya en el nuevo consistorio en el 2001. El exsecretario municipal sostiene, sin embargo, que ningún responsable político le informó de la existencia de este problema ni le dio instrucciones sobre «que había que facer».
Lo que dejó claro en su comparecencia es que la voluminosa documentación permaneció largo tiempo en su despacho antes de que se decidiese su traslado al archivo. Si pasó antes por otra dependencia municipal, es algo que no puede certificar. «O da desaparición do contrato é unha especie de Guadiana que non entra na cabeza», afirmó Julio González.