Huellas del choque de continentes

Francisco Albo
francisco albo QUIROGA / LA VOZ

LEMOS

El pliegue de Campodola es contemporáneo de las masas graníticas gallegas

27 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El plegamiento de Campodola, que en breve plazo será declarado monumento natural por la Xunta, es la huella más visible en Galicia del choque de los antiguos continentes Laurusia y Gondwana, un fenómeno que comenzó a producirse hace unos 350 millones de años. Pero en el noroeste de la Península existen otras señales de ese gran movimiento geológico que hizo emerger del mar el territorio de Galicia y que pueden considerarse contemporáneas del pliegue quirogués.

Según explica Juan Ramón Vidal Romaní, director del Instituto Universitario de Xeoloxía Isidro Parga Pondal, las formaciones graníticas que caracterizan gran parte del paisaje gallego surgieron también a consecuencia del mencionado choque de continentes. Es el caso de los peñascos de Traba -en la Costa da Morte-, de los montes Pindo, Aloia y Louro y de la Serra do Galiñeiro -en la provincia de Pontevedra-, del monte Castelo, en el municipio coruñés de Santa Comba, o de las masas de granito de la zona de Abadín, en la provincia de Lugo. También datan de ese período los afloramientos graníticos del cañón del Sil, aunque este valle fluvial -al igual que el del Miño- se formó mucho más tarde, durante la Era Terciaria, hace entre 65 y 35 millones de años. Fue también en esa etapa cuando se modeló el relieve de la sierra de O Courel.

Vidal Romaní señala que estas masas graníticas, formadas a gran profundidad, fueron quedando al descubierto gracias a la erosión y por eso son especialmente visibles en las zonas donde la superficie ha sido muy desgastada por la acción del mar o de los grandes ríos. «No es el caso de la sierra de O Courel, donde la erosión fue mucho menos intensa -precisa el geólogo-, y en esa zona las capas de granito siguen sepultadas a varios kilómetros de profundidad, mientras que en la superficie predominan las pizarras y las cuarcitas que en otros lugares desaparecieron a causa de los procesos erosivos».

El movimiento tectónico que formó el pliegue de Campodola también originó el famoso Pico Sacro, en el municipio coruñés de Boqueixón. «El Pico Sacro forma parte de una especie de gran dique de cuarzo que fue creado a causa de esa misma colisión a unos veincuatro kilómetros de profundidad», apunta el científico a este respecto.

Plegamiento de Mondoñedo

La formación de esta gran estructura está también relacionada con el pliegue de Modoñedo, análogo al de Campodola, pero -a diferencia de este- invisible en la superficie. La existencia de este plegamiento, creado en la misma época que el de Quiroga, solo puede ser detectada gracias a los estudios geológicos.