El Calasancio hizo historia. Ayer, en O Corgo, el club estudiantil se proclamó campeón de la Copa Diputación por primera vez, después de imponerse al Xermade por la mínima (2-1).
No obstante, el resultado pudo ser más abultado, ya que el conjunto de Cabanelas fue el que dominó los noventa minutos. Los monfortinos empezaron muy concentrados la final. Brais dio el primer aviso, al que siguió un balón al poste por parte de Diego Quiroga. A pesar de este dominio, el primer gol fue para el Xermade, que aprovechó por medio de Esteban la única ocasión de la que dispuso en el primer tiempo.
Con el 0-1 en el marcador acabó esta entrega. En el segundo tiempo, los estudiantiles no desfallecieron a pesar de la adversidad que supuso el resultado momentáneo en contra. Cercaron prácticamente la meta de Picallo, circunstancia que se tradujo en el 2-1 definitivo.
El equipo estudiantil demostró su gran calidad, ratificando la buena trayectoria que llevó en el campeonato de liga, que se tradujo en el ascenso a la Primera Autonómica, categoría en la que competirá la próxima temporada. Al final de los noventa minutos, los futbolistas de Cabanelas celebraron la consecución de la copa por todo lo alto. Le dedicaron el torneo a su entrenador, que se sentó ayer por última vez en ese banquillo.