Sykes opta por despedir a 20 de los operarios incluidos en el ERE que no le admitieron

La Voz LUGO/LA VOZ.

LEMOS

01 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La Xunta no autorizó a Sykes el expediente de extinción de contratos que afectaba a 37 trabajadores porque no encontró justificación para ello, pero la multinacional de telemárketing optó por desprenderse de 20 trabajadores indefinidos de su plantilla, a los que no les había asignado ocupación y que figuraban en el ERE. Lo hizo vía despido, que reconoció improcedente, lo que supuso para los afectados el abono de indemnización de 45 días de salario por año trabajado.

El comité de empresa, según explicó su presidenta, Lucía Varela, fue informado en una reunión de la decisión adoptada por la empresa y desde entonces esperan una convocatoria de Sykes para poder tratar sobre el futuro del empleo en la firma de telemárketing, con centro de trabajo en O Ceao. Según dijo, pronto se cumplirá un mes desde la solicitud de reunión, sin obtener respuesta alguna.

Varela insistió en que existen muchas lagunas y aspectos sin aclarar. Una de las cuestiones que pretenden saber en esa reunión que tienen solicitada es si finalmente Sykes creará una bolsa de empleo para que tengan preferencia a la hora de nuevos contratos, antiguos trabajadores con experiencia. La presidenta del comité de empresa abogó por la constitución de esa bolsa.

Antigüedad

La comunicación de los despidos de los 20 operarios a los que Sykes no había asignado tareas se produjo el viernes pasado. Algunos de los afectados llevaban trabajando para la teleoperadora más de 10 años.

Los despidos, que la empresa admite como improcedentes, se produjeron unas semanas después de que la Xunta no autorizara el expediente de extinción de 37 contratos. Además de que en la documentación aportada por la empresa no encontraron causas productivas ni económicas, la resolución recoge que Sykes convirtió en fijos 45 contratos durante la tramitación del propio expediente de extinción.

Sykes alegó durante estos últimos meses pérdida de contratos y de campañas para justificar las reducciones de empleo en sus centros, tanto de Lugo como de A Coruña, donde le autorizaron un ERE.