Un millón para turismo y vino

LEMOS

Las cámaras de comercio de Lugo y Ourense buscan ideas para invertir en la Ribeira Sacra unas ayudas de la Unión Europea

16 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La casa consistorial de O Saviñao fue ayer el escenario de la presentación de un proyecto promovido por las cámaras de comercio de Lugo y Ourense que tiene por objetivo favorecer la actividad de las empresas y actividades turísticas y vinícolas en la Ribeira Sacra, que podría suponer la inversión en la zona de cerca de 1.100.000 euros procedentes de los fondos europeos. Al acto asistieron representantes del consorcio turístico, la Diputación, las empresas turísticas y el consejo regulador de la denominación Ribeira Sacra, quienes fueron invitados a presentar ideas para plasmar este proyecto.

Según explicó el gerente de la cámara lucense, Alberto Fernández Piñeiro, la referida partida forma parte de unas ayudas acordadas por la Unión Europea con las cámaras de comercio españolas, de las que a Galicia corresponderían en torno a 4.300.000 euros. Por ahora, solo las cámaras de Lugo, Ourense y Vilagarcía de Arousa se han interesado por ellas. Las dos primeras acordaron en principio invertir la ayuda que les corresponde gestionar en el fomento del turismo y la viticultura en la Ribeira Sacra pero para ello será necesario concretar en qué va a consistir esta actuación y con este fin pidieron a las entidades y empresas de la zona que expliquen cuáles son las principales necesidades de estos sectores que se podrían cubrir con este dinero.

Condiciones

Para poder optar a esta ayuda hay que cumplir la condición de que la inversión se haga principalmente en obra civil, por lo que necesariamente debe destinarse a construir un edificio o una instalación determinada. Otra condición exigida es que el proyecto, una vez en marcha, pueda sostenerse económicamente por si mismo. Y como en todas las ayudas concedidas por la Unión Europea, la subvención solo podrá suponer el 80% del total de la inversión, mientras que los restantes fondos deberán proceder de otros lugares, por lo que se hace necesaria la participación de las instituciones autonómicas, provinciales y locales.

Los representantes de las cámaras de comercio señalaron por otro lado que el 9 de noviembre finalizará el primer plazo establecido para presentar proyectos a este programa de ayudas, indicando que sería conveniente presentar antes de esa fecha un borrador con las líneas maestras de la actuación que se pretenda llevar a cabo, así como cartas de las instituciones y asociaciones implicadas para confirmar que están interesadas en participar. Una vez concedida la ayuda, habrá un plazo de seis meses para la redacción del proyecto y otro de dos años para ejecutar las obras.