El río revuelto de los ERE

LEMOS

10 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Ningún trabajador en su sano juicio debería sentirse al margen de la salud económica de su empresa. Por eso miles de gallegos están aceptando congelaciones, ERE temporales y otras medidas dolorosas, pero seguramente necesarias, a cambio de que su empleo dure muchos años.

Del mismo modo, ningún empresario en sus cabales debería sentirse ajeno al futuro de sus trabajadores y sus familias. La Xunta debe vigilar que detrás del torrente de ERE que sufre Galicia no se escondan reestructuraciones empresariales que quizás también sean legítimas, pero que no pueden usar como disculpa el río revuelto de la crisis para que salgan más baratas.