Muchos ayuntamientos de la provincia tienen sin abonar las estancias de verano de niños saharauis
15 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Dicen que los compromisos hay que firmarlos por escrito porque las palabras se las lleva el viento. Así lo ve la asociación Solidariedade Galega co Pobo Saharaui, que afirma que el programa «Vacaciones en paz» está contra las cuerdas debido a los impagos de muchos concellos que cada verano acogen niños de los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia). Hasta este año, los acuerdos de colaboración no se plasmaban por escrito, sino que solo eran verbales. «Hay una deuda muy grande porque todavía hay muchos ayuntamientos pendientes de pago, también en la provincia de Lugo», denunció la presidenta del colectivo, Maite Isla.
Por este motivo, la asociación decidió redactar un convenio que ha enviado a todos los municipios de Galicia acompañado del proyecto del programa. ¿El objetivo? Que cada concello «deje claro» el número de niños que va a subvencionar. Sin embargo, pocas administraciones locales han respondido a la misiva. «Se está haciendo el segundo esfuerzo de llamar a cada uno, parecemos mendigos de concello en concello, porque mientras no tengamos el convenio por escrito firmado no podemos seguir adelante», indicó Isla, quien achaca la situación a la «dejadez y la desidia» de algunos responsables municipales.
Hace quince años que la agrupación, con sede en Vigo, gestiona para Galicia el programa solidario «Vacaciones en paz». Gracias a la iniciativa, miles de niños saharauis que viven con sus familias en los campamentos de refugiados del desierto de Tinduf, en Argelia, han pasado los meses de verano acogidos en el seno de familias gallegas, alejados de los rigores del estío en en el desierto. Sin ir más lejos, en el 2008 llegaron a Galicia 846 pequeños procedentes del Sáhara. De ellos, alrededor de 125 vivieron en hogares de la provincia de Lugo durante los meses de julio y agosto.
Isla confía en mantener en 2009 la cifra de niños acogidos, aunque avanza que va a ser difícil traer a pequeños nuevos. «Vendrán niños repetidores, que ya han estado otros años», declaró, antes de lanzar un llamamiento para conseguir fondos.