El camino pasa su primer test serio para comprobar si le afecta la crisis

LEMOS

El camino de Santiago, sobre todo en lo que compete a su ruta más masificada, el camino Francés, pasará en Semana Santa lo que se puede considerar como el primer examen serio para calibrar si la crisis afectará al número de visitantes o si se mantendrán las cifras de campañas anteriores.

Lo habitual es que en estas fechas la afluencia de visitantes sea similar, en algunos casos incluso superior, a las de los meses de verano, fundamentalmente segunda quincena de julio y una semana antes del final de agosto.

Este año también se considera especial por tratarse del que precede a la celebración del próximo Xacobeo en el 2010. Las cifras de ocupación siempre son mayores tanto en el año anterior como en el siguiente al que coincide con Xacobeo y por lo tanto las previsiones habituales apuntan a que en estas fechas la llegada de peregrinos debería de ser masiva.

El incremento de romeros suele notarse ya de manera evidente en los días previos a los dos festivos de Semana Santa hasta alcanzar el que se puede definir como abarrote total en el fin de semana festivo.

Hasta el momento y a falta de datos oficiales de ocupación, la presencia de un elevado número de peregrinos en el camino se ha detectado desde el pasado lunes. Responsables de establecimientos hoteleros y de restauración consultados por este periódico hablan de una afluencia similar a la del 2008, dato que si se confirma podría darse por bueno considerando el escenario económico en el que nos encontramos.

Un dato que también se ha constatado es que la gran mayoría de visitantes son de distintos puntos de España. El número de extranjeros ha sufrido un notable descenso, aunque también hay que consideran que en Semana Santa la presencia de peregrinos de otras nacionalidades es notablemente inferior a la de nacionales.

Los datos oficiales de ocupación servirán para tener una idea de lo que puede suceder en el verano en lo que compete al número de peregrinos.