Embargos para morosos del cánon

LEMOS

La SGAE recurre a los procedimientos monitorios en el Juzgado Mercantil para cobrar a los hosteleros las deudas por difundir música en sus locales

25 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La Sociedad General de Autores, cuyo objetivo principal, según los estatutos fundacionales, es la defensa del autor como primer eslabón de la cadena de valor de la creación, recurre a todas las estratagemas a su alcance para poder cobrar su cánon, incluso al embargo. Los principales afectados son los establecimientos de hostelería, aunque únicamente dispongan de un aparato de televisión que enciendan para los partidos de fútbol. Ante la amenaza de un posible embargo suelen optar por pagar. Las cantidades están estipuladas en función de la actividad, los metros del local e incluso el horario de apertura.

La SGAE ha visto campo abonado con los denominados procedimientos monitorios, un trámite sencillo y económico que le permite reclamar hasta 30.000 euros a todo aquel que reproduzca música y no pague. Entre los más perjudicados los hosteleros que no pagan el cánon. Según fuentes consultadas, la mayoría, antes de verse inmerso en un procedimiento que incluye el embargo y aunque no estén convencidos de que deban hacerlo o sean contrarios a lo que creen un impuesto revolucionario, optan por abonar las cantidades que les reclaman.

La crisis

La sangría económica por poder amenizar los locales con música o por encender la televisión o la radio puede suponer hasta 120 euros al mes, con el descuento efectuado sobre los precios oficiales en virtud del convenio suscrito por la Asociación Provincial de Hostelería con la Sociedad General de Autores y que fue pionero en España. Posteriormente se sumó a esta iniciativa la federación de asociaciones del sector.

Con la crisis económica es posible que se le multiple el trabajo a la SGAE porque los ingresos de bares, restaurantes y salones de bodas se están reduciendo como consecuencai del descenso en el consumo. Muchos establecimientos sufren ya los efectos de esa reducción en los clientes y están optando por controlar gastos y entre ellos barajan el cánon mensual a la SGAE, como primer paso.

Equipo preparado

Pero abogados, procuradores y agentes de la sociedad, que cuentan con el apoyo de detectives privados, no han levantado el pie del acelerador, al menos en lo que se refiere al número de reclamaciones presentadas ante el Juzgado Mercantil, que se mantiene invariable.

La SGAE, que argumenta que gestiona 300.00 contratos, dispone de una maquinaria jurídica en marcha que hace que sea la entidad europea de sus características que más pleitos insta. Presenta en España alrededor de 4.000 procedimientos.

Fuentes consultadas apuntan a que los agentes contratados por la sociedad se cuelan en bodas, banquetes y en frecuentan pubs y cafeterías tratando de localizar a quienes ponen música y no pagan a la SGAE. Alguno va más allá y advierte de los riesgos que entraña la presencia de una rubia imponente en sus locales.