La población en la provincia de Lugo aumentó del 2007 al 2008 en 373 habitantes, según los datos hechos públicos ayer por el Instituto Nacional de Estadística. El padrón municipal de 1 de enero del 2008 otorga a la provincia 355.549. Doce meses antes la cifra era menor, ascendía a 355.176, un 0,11% más.
La tendencia demográfica en la provincia de los últimos años se ha ido confirmando, con el aumento de población en las grandes ciudades y villas, cabeceras de comarca, y el descenso en los municipios del interior. Así, de los 67 ayuntamientos lucenses, solo 13 han conseguido aumentar su población entre el 1 de enero del 2007 y el 1 de enero del 2008 (periodo de elecciones municipales): Barreiros (6), Becerreá (12), Burela (298), Foz (39), Lugo (1.563), Meira (28), Monforte de Lemos (175), Palas de Rei (15), Rábade (19), Ribadeo (150), Sarria (54), Vilalba (48) y Viveiro (346).
Es significativo el aumento de tres concellos de carácter agrarios y del interior de la provincia, como Meira, Becerreá y Palas de Rei. Además, son lugares donde en los últimos años se produjo una importante merma de vecinos. En el periodo 2006 al 2007, Becerreá había perdido 72 habitantes, mientras que el del 2007 al 2008 aumentó 12 vecinos; mientras que Palas había perdido 92 habitantes y en el último censo del INE ganó 15.
El objetivo de los 20.000
En el caso de la mitad sur de la provincia, el dato más destacado es la recuperación de Monforte, que vuelve a ganar habitantes de manera significativa después de un retroceso que comenzó en el 2001 y que solo había dado un respiro con un leve repunte en el 2005 (con 24 más). El censo monfortino a 1 de enero del 2008 sube un 0,92% con respecto al de doce meses antes. No obstante, el segundo municipio de la provincia parece todavía lejos de recuperar la cuota de los 20.000 habitantes, perdida en los años noventa.
De cualquier forma, Monforte es el único municipio del sur de la provincia que detiene su caída demográfica. En conjunto, en toda la zona el censo menguó en 439 personas entre el 2007 y el 2008. Eso se debe en parte a que las otras dos cabeceras de comarca, Chantada y Quiroga, no son capaces de crecer. Si Monforte ambiciona volver a los 20.000, en Chantada la meta son los 10.000 perdidos a principios de esta década. Con estas últimas cifras no avanza en esa dirección. La única lectura buena que permiten sus datos es que por ahora tampoco baja de los 9.000.
Al margen de las cabeceras de comarca, en la zona sur casi todos los municipios registran pérdidas importantes. De hecho, Ribas do Sil es, con un 4,02% menos, el que más baja porcentualmente de toda la provincia.