Menús para funcionarios

LEMOS

La adjudicataria de la cafetería de la Xunta reparte por las plantas copias del plato del día para toda la semana

02 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Funcionario de la Xunta, que vive solo y que no tiene ganas de prepararse la comida cuando sale a las tres de la tarde y el trabajador del edificio que a esa misma hora se sube a un autobús con destino a Ourense o a A Coruña y al que le espera más de una hora de viaje son los principales candidatos para consumir alguno de los entre 30 y 40 menús que despachan en la cafetería del edificio a diario. El local lo regentan Antia Lence y Raffaele Cugini, desde el pasado mes de mayo en que ganaron el concurso correspondiente. Antía Lence asegura que les adjudicaron este servicio porque incluyeron, a mayores, el servicio de comedor.

El menú, que también se puede llevar para casa, consta de dos primeros platos, dos segundos --carne o pescado- y postres, a elegir, cuesta 7,20 euros, con un descuento de 1,20 para los trabajadores del edificio, que tienen que presentar un bono que les suministran en las respectivas delegaciones y al que no tienen acceso los clientes de la calle. También hay medios menús, que cuestan 5,80 euros.

Los trabajadores del edificio saben desde el lunes los platos que servirán durante toda la semana en el comedor del edificio porque quienes lo regentan reparten por todas las plantas unas hojas con los menús, en los que predomina la pasta. No es extraño porque Raffaele Cugini es italiano. Una vez a la semana el postre es helado, que prepara personalmente Cugini para sus clientes.

Un menú de la pasada semana por ejemplo, había de primeros espaguetis a la boloñesa y berenjena rellena, de primeros; bacalao en salsa verde y escalopes de ternera gratinados, de segundo y helado artesano fiordilatte , fruta o yogur, de postre. Antía Lence asegura que cuidan que los menús sean equilibrados, que contengan verduras, carne, pescado y frutas. Insiste en que huyen de las fritangas y de las comidas poco sanas. En esta misma semana comenzaron con la cocina de temporada, incluyendo lentejas en la carta.

Diferentes opiniones

¿Qué opinión tienen los funcionarios del servicios? Hay mucho no sabe no contesta porque no se han quedado nunca a comer o no tuvieron oportunidad de llevarse el menú a casa, pero aseguran que es una buena idea poder echar mano de algo similar. Otros creen que está bien, tanto en la presentación como en el sabor. Y, aunque esta opinión también es compartida por otros compañeros, éstos consideran que sirven poca comida y que por ese mismo precio hay otros sitios en los que es más abundante.

Hay quien critica el precio porque insiste que los gastos generales del negocio son muy inferiores a los de otro de la calle y por esa razón podrían cobrar menos. Esta misma podría ser la disculpa de los trabajadores que salen fuera del edificio durante la media hora, o más, del café. Si se hiciera recuento en una mañana de una jornada laboral cualquiera sería más fácil contar a los que se quedan en la cafetería, que a los que se reparten por las de la ciudad, en busca de un café con sabor especial, de una tapa más abundante o de la oportunidad de estirar las piernas algo más.

Los hosteleros que tienen sus negocios en los alrededores del edificio de la Xunta lo saben y tratan de cuidar a los clientes para que no se marchen a la competencia. La guerra no es de precios porque casi todos suelen cobrar un euro. La diferencia hay que buscarla en las tapas. Algunos negocios dan hasta tres y no ponen pegas a quien quiere servirse más. Calientes, frías, dulces, saladas, abundantes (un huevo frito con patatas) o sofisticadas, las posibilidades son casi tantas como locales funcionan.