José Antonio López es el encargado de la Archidiócesis del Apóstol Santiago para atención a peregrinos en la parroquia sarriana de Santa Mariña. Concebir el camino Francés sin gente como él capaz de ayudar en todo a los peregrinos, incluso a veces actuando como psicólogo, sería imposible.
Defensor de la espiritualidad de la ruta, reconoce que se ha masificado mucho, lo que según su criterio es positivo por llenarse las iglesias de mucha gente joven. También tiene un lado no tan positivo como es el hecho de que se pierde bastante la esencia religiosa del camino. «Es verdad que entra mucho dinero en los pueblos y que cada vez viene más gente, pero también lo es que se pierde la esencia del Camino».
Un buen conocedor como él no duda en hacer una perfecta distinción de los visitantes según la época del año. «Al principio de temporada vienen sobre todo alemanes y franceses. Los italianos nos visitan más en verano y del resto del mundo vienen muy repartidos. Es alucinante que pasen peregrinos de Pakistán o Irak».
La avalancha de gente que hace el camino hace que se encuentren en él personas de todo tipo y condición. «Se nota la actitud de los peregrinos de fe y los que vienen a hacer turismo. El Camino al estar tan colapsado también trae algunos hippies y algunos locos».
Desde su experiencia, habla de la carencia de instalaciones que existen en Sarria, insuficientes sobre todo en verano. «Los políticos deberían de saber lo que se le viene encima a Sarria en el verano y que no es normal que los peregrinos tengan que dormir en el suelo en un polideportivo. El albergue es ridículo y sería necesario que la oficina de turismo estuviera en el casco viejo para evitar que los visitantes anduvieran perdidos buscando un lugar en el que informarse. No es mi cometido, pero yo les ayudo encantado».
Santa Mariña recibe todos los días a centenares de visitantes, cada uno con necesidades e inquietudes diferentes. «Es un lugar con mucha actividad por tratarse de un punto neurálgico del camino y estar situado en el casco histórico. En multitud de ocasiones, además de la información y de expedir credenciales necesito hacer de guía turístico y, hasta en algunas ocasiones puntuales, de psicólogo».