«Atletas» lucenses con pico y plumas

Lucía R. Insua

LEMOS

Unos veinte aficionados crían y entrenan palomas para que afiancen su sentido de la orientación y sepan volver al palomar de origen, también en las competiciones

01 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

«Estas aves teñen unha orientación innata e nós intentamos que a desenvolvan facéndolles sueltas en sitios extraños. Son unhas atletas tremendas». Así explicó el presidente de la Sociedad Colombófila Lucense, Javier Fernández Pera, en qué consiste la cría y entrenamiento de palomas mensajeras.

El colectivo que dirige -nació hace más de medio siglo- cuenta en la actualidad con unos 25 socios, de los que más de la mitad viven en el extrarradio de la ciudad amurallada, en concellos como Outeiro de Rei, Cospeito o Sarria. «Para poder practicar a colombofilia tes que estar asentado, coa túa casa para ter un palomar e mirar del», aclaró Fernández Pera.

Cuando se trata de competir, las exigencias aumentan. «Competindo estamos entre 12 e 15 socios. É un deporte onde tes que estar todo o ano suxeito -añadió-; téñenche que gustar as palomas e ser un competidor». ¿Cómo entrenan? Antes de los certámenes, cada colombófilo realiza sueltas con sus palomas. «Eu ás veces lévoas a Becerreá, Pedrafita... As palomas voan moita distancia en pouco tempo», dijo. En una pata, el animal lleva una anilla de nido y en la otra un microchip que verifica la hora de llegada al palomar al atravesar la cesta del enceste, que dispone de un reloj.

Por este motivo, la puesta a punto de las aves es esencial. «A diferencia doutros deportes, neste os animais teñen que estar perfectos de saúde, alimentación e entrenamento; e despois, ademais, teñen que ter sorte. Aquí as palomas xóganse a vida», relató el experimentado colombófilo, que destacó como cada año se pierden numerosos ejemplares durante las sueltas.

El cansancio y las aves de rapiña son enemigos a batir. «As palomas poden ter reservas para tres ou catro días. Se nese tempo non encontran o palomar, é moi difícil que volvan a el xa».