Desembarco americano en Monforte

LEMOS

El Ribeira Sacra ha depositado toda la confianza en tres jugadoras procedentes de Estados Unidos para reflotar la nave y situarse entre los cuatro primeros

22 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El Ribeira Sacra es uno de los equipos de la Superliga en el que jugadoras de más nacionalidades han competido. En su momento tuvieron protagonismo las venezolanas, luego las argentinas, las brasileñas y actualmente las norteamericanas. El club que preside José Ramón Martínez Mareque recurrió a la armada norteamericana para cumplir los objetivos del nuevo proyecto, devolver el equipo a la Superliga. Primero fueron las peruanas, pero ahora el protagonismo es para las tres norteamericanas, que aún confían en el milagro del ascenso.

Crystal Hudson, Bridget Fuentez y Olaya Pazo analizaron ayer sus trayectorias y el por qué de sus respectivos fichajes por el Ribeira Sacra. Se da la curiosa circunstancia que las dos primeras coincidieron en su etapa de universitarias en el mismo equipo. Entonces, soñaban con jugar algún día juntas en un equipo profesional. «Hemos cumplido nuestro sueño. Estamos tremendamente felices», comentó Hudson.

Esta última estuvo en Texas, mientras que Bridget se formó en Alabama. Su llegada al equipo monfortino fue muy similar, como ellas mismas explicaron. «Un combinado de las mejores jugadoras americanas de voleibol estuvo recorriendo los últimos meses Europa, y Mareque contactó con nuestro coordinador solicitando las jugadoras para los puestos que necesitaba, y así llegamos las dos», dijo Bridget.

En el plano deportivo están satisfechas por el grupo que se han encontrado en Monforte. «Aquí no hay tanto individualismo, se trabaja mucho más en grupo. Este equipo es como una familia. Me gusta mucho estar aquí», dijo Bridget.

Por su parte, la sonriente Hudson no sólo refrenda las palabras de su compañera sino que además comenta: «Me impresiona mucho la calidad de las jugadoras que hay en esta liga y en nuestro equipo. También me sorprende la polivalencia que hemos de tener las deportistas, porque en Estados Unidos sólo cumplimos una función en la pista».

Ascenso

Las tres norteamericanas del Ribeira Sacra son conscientes de las dificultades para conseguir el ascenso, aunque no se rinden. No obstante, la soberina Olaya Pazo, relató las causas por las que el equipo no está cumpliendo sus objetivos. «Hubo demasiados cambios en el equipo, por lo que no tuvimos continuidad, aparte de que al ser pocas, los entrenamientos eran menos competitivos, y ello se traslada a la pista. Otro defecto que tenemos es que nunca somos capaces de cerrar los partidos», dijo Olaya.

Bridget Fuentez, que aprovecha los ratos libres que tiene para acercarse al parque de los condes a dar de comer a los patos, aún es optimista de cara al futuro inmediato. «Tenemos que darlo todo, ya que como decía nuestro presidente puede pasar cualquier cosa, que un equipo renuncie o algo parecido. Eso nos obliga a luchar a tope para quedar entre las cuatro primeras clasificadas de la competición. Estamos en disposición de ganar todos los partidos», aseveró Bridget.

Sus aficiones

Las tres son muy hogareñas. Olaya ya es toda una veterana en el equipo. Esta soberina afincada en Estados Unidos reconoce que le gusta pasar los fines de semana en Canabal. Por su parte, Bridget tiene una gran afición por los animales, en concreto por los patos. Le gusta la música y la lectura. En lo tocante a la gastronomía, no se decantan demasiado por los menús gallegos. «A mí me gusta mucho la ensalada mixta y el pescado», dijo Bridget, mientras que a su compañera Hudson también le sienta mejor el pescado.

Sobre el futuro, la primera no tiene muy claro si se dedicará profesionalmente al voleibol. Esperará al final de la liga para decidir. La segunda, al contrario: «Quiero jugar al voleibol en el ámbito profesional y aprender rápidamente el español. No sé donde jugaré la próxima temporada. Primero veremos como terminamos la actual».

Las tres ya están listas para retirarse después de un entrenamiento agotador e intenso. Mañana les espera el equipo de Miranda. Ya sueñan con el triunfo.