La capilla del Ecce Homo es una de las joyas arquitectónicas del municipio de Bóveda

La Voz

LEMOS

El principal monumento de Rubián es la capilla del Divino Ecce Homo, templo central en el que se celebran los oficios religiosos de estos festejos. Esta capilla fue construida en el siglo XVIII. Se trata de un edificio de planta en forma de T, con muros de mampostería en pizarra. Se utilizó este material, ya que se extraía de zonas próximas como Quiroga, adaptándose así a las características de las casas y de otros edificios de la zona.

La nave tiene una cubierta a dos aguas, en madera y en pizarra, que comunica con la capilla mayor, diferenciada de ésta en planta y alzado, y con una cubierta a cuatro aguas, por medio de un arco de medio punto en granito, y con una capilla lateral por otro arco de las mismas características.

La estructura

La parte frontal la conforman una puerta principal, en arco redondo, sobre el que existe una pequeña hornacina, que alberga una escultura en piedra del Ecce Homo, así como una torre cuadrada, formando el campanario, con cuatro ventanas y una decoración rococó.

Todos esto se une a las puertas, ventanas y una cornisa, configurada en granito. En la puerta lateral norte aparece una inscripción, que dice: «Esta capilla hizose de limosna siendo vicario Don Diego Gvitian año de 1782».

La capilla es visitada también durante el año, incluso fuera del período de las fiestas de septiembre.