Crónica | Denuncia de empresarios autónomos Algún afectado asegura que en muchos restaurantes ponen pegas para facilitar las facturas oficiales, lo que supone que a final de año pierdan mucho dinero
11 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?as facturas que expiden algunos restaurantes, muchos, según unos y una minoría, para otros, están provocando desfases en las economías de los empresarios autónomos por lo que suponen en las desgravaciones del IRPF, el Impuesto de Sociedades y especialmente el IVA. Lo reconocen no sólo los propios afectados, que aseguran que la cantidad resultante a finales de año puede suponer el equivalente al dinero que destinan a sus vacaciones, sino también sus asesores. Y es que Hacienda está muy encima de las desgravaciones por comidas. Varias fuentes consultadas coinciden en que, para efectuar las deducciones fiscales, es obligatorio presentar facturas oficiales que cumplan con los requisitos exigidos. No sirven los tiques ni las notas que entregan en buena parte de los restaurantes, especialmente los de plato del día económico, que generalmente tienen abundante clientela. Una factura que cumpla todos los requisitos debe de incluir, la identificación del local, con razón social, o nombre, CIF o NIF y domicilio; el número de la factura y la fecha; el nombre o la razón social del cliente al que le presta el servicio; la identificación y el importe de la prestación del servicio; el tipo impositivo del IVA detallado; el importe correspondiente al IVA y el importe total de la factura. Los empresarios autónomos se quejan de que muchos hosteleros aducen que no están obligados a entregar facturas con tanto detalle porque ellos tributan por módulos y que pierden mucho tiempo en elaborarlas, que tienen que dedicar a los clientes. Campaña informativa Uno de los autónomos que reclama que se lleve a cabo una campaña informativa sobre las que cree obligaciones fiscales que atañen a los locales de hostelería es Antonio Villarino. «Si exiges demasiado -asegura- corres el riesgo de que la próxima vez no te atiendan o que te traten de auténtico plomazo». A este empresario más de un hostelero le ha contestado que no le facilita la factura oficial porque tributan por módulos. «De esa forma -insiste- pretenden exonerarse de su obligación de facturar un servicio a quien se lo exija». Villarino asegura que este problema afecta también a los trabajadores, que no pueden aportar a las empresas las facturas en condiciones y que el titular del negocio, por tanto, no puede desgravar. «Sin factura -asegura- con cada comida estamos perdiendo un 30 por ciento. Si vas a comer con tres clientes, uno de ellos sale gratis». El presidente de los hosteleros, José Francisco Real, que fue consultado al respecto y que aseguró que no quería polemizar en este caso, cree que el problema que denuncian los autónomos no es tal. Según dice, el establecimiento no está obligado a facilitar factura oficial, salvo que se lo pida el cliente. Sí son obligatorias a partir de 3.000 euros. Insistió en que todos disponen de tiques de caja y de facturas oficiales. Otros empresarios indican que no suelen encontrarse con problemas con las facturas, aunque reconocen que los locales que frecuentan son de nivel medio alto. Aseguran también que Hacienda está vigilante en las deducciones del IVA por comidas. Algunos reconocen que el hecho de que los restaurante tributen por módulos les permite que algunos no tengan inconveniente en inflar facturas. Insisten en que estas prácticas suelen ser habituales en gasolineras. Los asesores generalmente suelen recomendar a sus clientes que si quieren evitar posibles problemas con Hacienda deben de presentar facturas sin retoques, con el IVA detallado y especificado y con todos los requisitos.