?n el resto de la provincia la presencia de agentes de policía en los colegios depende de dónde estén ubicados y del tráfico. Allariz y Xinzo En el caso de Allariz se turnan uno o dos policías para atender las entradas y las salidas. El colegio público está al lado de la carretera de Xunqueira, que allí es travesía. Los agentes dicen que hasta ahora no ha habido ningún problema pero es un punto de riesgo porque, por esa vía, se entra y se sale de la villa. Por lo que se refiere a Xinzo la policía controla el movimiento en los dos colegios públicos y los dos institutos. Celanova El instituto y el colegio Curros Enríquez de Celanova están controlados por un agente. El principal problema se produce cuando los alumnos van a la avenida de San Rosendo para coger el autobús. Atraviesan una recta por la que los coches circulan a gran velocidad. Verín En la villa del Támega los colegios están situados en calles céntricas como la avenida de Laza, de acceso al Hospital, o la avenida de Portugal, de conexión con la autovía. Hay pasos de peatones a la altura de cada centro y, siempre, un policía controlando el tráfico en las horas punta. Sin su presencia, cruzar podría ser peligroso. O Barco La situación en O Barco no es preocupante ya que cuatro de los seis centros educativos están concentrados en una misma zona. Otro está en un punto de poco tráfico. El más problemático es el colegio privado Divina Pastora, situado en una curva a la entrada de la villa por la avenida de El Bierzo. Los vehículos circulan a bastante velocidad por lo que la Policía Local suele destinar a dos agentes para vigilar la entrada y salida de alumnos. O Carballiño y Ribadavia En O Carballiño no hay una vigilancia especial. En días de feria o celebraciones especiales en la villa se controlan los accesos. En Ribadavia este trabajo lo hacen voluntarios de Protección Civil o de los Grupos de Intervención Municipal Rápida.