«Hay decrecimiento de monjes»

Jesús Manuel García OURENSE

LEMOS

Entrevista | Bernardo Olivera

22 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Es de Buenos Aires y su despacho está en Roma, como superior general de los cistercienses. El padre Olivera se distingue por su humildad y conversación agradable. Un santo varón, como decía ayer otro monje. Incluso fue invitado a participar como ponente disertando sobre Christophe Lebreton, un mártir contemporáneo. -¿Qué le parece la celebración de este tercer congreso en Ourense? -Es una gran sorpresa. San Bernardo de Claraval, cuando mandó en la Edad Media monjes a fundar monasterios en Galicia, jamás hubiera soñado que en el 2005 existiesen todavía cistercienses en Galicia y pudiesen celebrar este congreso sobre su pasado, también en Portugal. -¿Qué tiene esta orden que a tanta gente congrega para su estudio? -Seguramente eso se debe al humanismo cisterciense, que es anterior al Renacimiento. Mucho antes los cistercienses ya tenían preocupación por el hombre en cuanto imagen y semejanza de Dios. Y eso ha tocado en todas las partes. -¿Cómo está de salud hoy el Císter? -Hoy somos 170 monasterios. En los últimos 25 años hcimos 30 fundaciones en Asia, África y América hispana. Hay un decrecimiento entre los monjes porque las generaciones de posguerra están en sus 80 años y comienzan a desaparecer en grupo. -¿Qué rumbo llevan ustedes en neste tiempo? -Seguimos por el del radicalismo evangélico, la vida en comunidad y la nota mística propia del Císter. -¿Hay algun proyecto para Galicia o España? -Hay una cierta novedad en la Orden. Siempre tuvimos dos capítulos generales de monjes y de monjas. Ahora estamos llegando a tener un solo capítulo. Yo tengo cinco consejeros, tres monjes y dos monjas. Así dispongo de una visión más objetiva de los cistercienses reformados. -¿Qué significa cistercienses reformados? -La reforma nuestra trató de volver a los orígenes no sólo en la vida espiritual diaria del monasterio sino también en la organización y estructuras de gobierno. Tratamos de mantener aquellas estructuras primitivas, del siglo XII. -¿En qué consiste su trabajo? -En secundar la obra de Dios, tratar de entenderla, visitar las 170 comunidades ocho meses al año en 55 países. Luego está el trabajo de curia en Roma, con el consejo general, la representación de la Orden ante la Santa Sede y también tengo que presidir los capítulos generales.