Comienzan los movimientos de tierras para construir la variante

LEMOS

La unión temporal de empresas Hispánica-Cortizo es la concesionaria de las obras La primera piedra se colocará en el barrio de Lázaro, punto de enlace de la salida Sarria-centro

20 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La consellería de Política Territorial concedió el proyecto constructivo de la variante de Sarria, encuadrada en la denominada primera fase de la autovía entre Nadela y Sarria, a la unión temporal de empresas (UTE) Hispánica-Cortizo. Los únicos aspirantes que optaron al concurso eran todos uniones temporales de empresas y la estrategia de las grandes constructoras españolas fue aliarse con empresarios gallegos para así tener más opciones de lograr la obra. Hispánica es una de las grandes constructoras del país, aunque hasta la fecha apenas había trabajado en Galicia. Participó en la construcción de algunos tramos de la A-6 y el grueso de su actividad se desarrolló en la zona de Levante. Los primeros trabajos de la futura vía de alta capacidad comenzaron en la mañana de ayer en las inmediaciones del barrio de Lázaro, a escasos metros del paso a nivel, y consistieron en explanar el terreno en el que el vicepresidente primero de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, colocará la primera piedra. En ese punto probablemente se ubicará la carpa en el que el conselleiro y el ingeniero responsable del equipo redactor ofrecerán unas detalladas explicaciones sobre diversos detalles del proyecto. El lugar en el que se celebrará este acto coincide con el sitio desde el que partirá el enlace de la nueva infraestructura con Sarria-Centro. La salida desde la parte centro de la villa partirá de una rotonda ubicada en las inmediaciones del paso a nivel de Lázaro, que ahora mismo es un paso muy estrecho y peligroso, para enlazar con la vía de alta capacidad en el lugar denominado Penagacha. Paso a nivel suprimido La construcción de esta rotonda permitirá la supresión del paso a nivel, con el aumento de seguridad vial que esto conlleva. Los grandes beneficiarios no serán únicamente los sarrianos que abandonen la villa por la salida centro, sino que los usuarios de la carretera que parte de Portomarín también evitarán pasar por el peligroso paso a nivel. Los vecinos de las parroquias de Vilamaior, San Andrés, Barbadelo, A Pinza, Belante, Nespereira, Bibille, Maside y Ortoá podrán por tanto olvidarse de circular por un lugar que para ellos tenía la clara definición de punto negro. La próxima semana las excavadoras cederán el papel protagonista a las grandes máquinas encargadas de hacer los desmontes.