Tecnología contra ecologistas

Francisco Albo
Francisco Albo MONFORTE

LEMOS

LEANDRO

Crónica | Fallo informático en el Juzgado de Monforte La avería de un ordenador anuló la declaración de los miembros de SOS Courel denunciados por calumnias por una empresa pizarrera

24 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?acía mucho tiempo que por el Juzgado de Monforte no pasaba ningún militante ecologista -los últimos fueron, hace ya bastantes años, algunos miembros del colectivo Xevale- a causa de algún conflicto relacionado con la defensa del medio ambiente. El primer caso de esta década, que se produjo ayer, se complicó inesperadamente a causa de un fallo tecnológico. A las once y media de la mañana se presentaron en el juzgado José Ramón Rodríguez y Orlando Gregorio Álvarez, miembros de la asociación SOS Courel, contra los que ha presentado una querella la empresa pizarrera Cupire Padesa. El motivo es una campaña de envío masivo de mensajes por correo electrónico, realizada en octubre del pasado, en los que los ecologistas acusaron a la empresa de trabajar ilegalmente en la cantera de A Campa y de provocar graves daños ambientales. En su comparecencia fueron arropados por varios militantes de la asociación Adega, que lucían visiblemente pegatinas de ambas organizaciones. El primero en pasar por la sala de vistas fue Rodríguez, quien prestó declaración durante una hora mientras sus acompañantes aguardaban en los pasillos. El ambiente, un tanto tenso, dio paso al estupor en cuanto el declarante hubo salido de la sala y se supo que el prolongado interrogatorio, a efectos legales, no había servido lo que se dice para nada. El ordenador utilizado para recoger por escrito las respuestas del ecologista tuvo un fallo repentino que hizo que se borrase todo el texto. Los intentos por recuperarlo fueron inútiles. En vista de que la máquina se obstinaba en no cooperar, los responsables del juzgado optaron por suspender la diligencia. Orlando Gregorio Álvarez -que también es concejal del BNG- ya no tuvo que declarar. Los dos serán llamados de nuevo en una fecha aún no fijada. Rodríguez, que tendrá que pasar dos veces por el mismo trago, ya que su primera declaración no fue válida, se quejó del incremento que el incidente puede causarle en las costas procesales, ya que los querellados acudieron al juzgado con una abogada. Antes de abandonar el edificio, los ecologistas se reafirmaron escuetamente en su postura:«Fixemos un comunicado axeitado á realidade coa intención de que a Administración tome medidas para que no Courel se cumpra a lei e nada máis», dijo Álvarez.