Ellas también meten goles

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE

LEMOS

Reportaje | Un deporte que se extiende para mujeres En Monforte se gesta la primera liga femenina de fútbol sala. La iniciativa partió de un grupo de madres del colegio ferroviario. Ya hay cinco equipos en formación

30 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?uvieron que sobreponerse a la vergüenza de los primeros partidos y a las agujetas del día después. Ahora han ganado fondo físico y no se limitan a acertarle a la pelota, sino que se entrenan para estar preparadas cuando empiece la liga. Si es que hay liga, porque no es fácil reunir el suficiente número de mujeres dispuestas a competir con regularidad en un torneo de fútbol sala, uno de esos deportes que llevan el sello «sólo para hombres». Si cuaja, buena parte del mérito será de ellas, de un gupo de madres de estudiantes del colegio Ferroviario que un día se juntaron para disputar el primer partido de fúbtol de su vida. «El primer partido fue para una fiesta del colegio», cuenta Piru Sanjurjo, una de las doce componentes del equipo de fútbol femenino del colegio Ferroviario. Todas tienen hijos que juegan al fúbtol sala dentro de las actividades extraescolares y acudían con regularidad a verlos. Les empezó a gustar y poco a poco se fueron metiendo. Hasta que llegó ese primer partido, una experiencia que podría desanimar al más pintado: «A los niños les daba vergüenza porque ni siquiera le pegábamos a la pelota, y eso que acabamos con unas agujetas tremendas». Superada esta primera prueba, optaron por no dejarlo y se empeñaron en participar en el torneo de fútbol sala de las fiestas de agosto, el que organiza todos los años la agrupación cultural Castelao. Xan Antón Rodríguez es el alma máter de este torneo y de la liga popular Val de Lemos. Él se encargó de buscar contrincante para las madres del ferroviario. Lo encontró en un grupo de chicas de Pantón, más jóvenes que las primeras pero con más tablas con el balón, porque algunas de ellas habían jugado ya en la liga femenina de Sarria. Ganaron por cuatro goles a uno al Ferroviario y se llevaron el trofeo. Xan Antón Rodríguez vio el partido: «Ás de Ferreira notábaselles máis oficio, pero o equipo do Ferroviario non o fixo mal, eu pensaba que lles ía saír moito peor» Con seis basta Resultados al margen, el torneo de las fiestas demostró que las madres del Ferroviario no estaban solas. Xan Antón Rodríguez se puso a buscar. Ahora ya tiene cuatro equipos en cartera para la posible liga: el de Monforte, el de Ferreira y dos más en O?????????Incio y Sober. Con otros dos ya le salen las cuentas para una liga a cuatro vueltas y veinticuatro partidos. Empezarían a jugar después de estas navidades y terminarían en el mes de junio, igual que los equipos masculinos de la liga popular. El quinto equipo saldrá de la cantera del Ferroviario, que ya busca jugadoras para completarlo. De que aparezca el sexto dependerá que haya liga. Sería la primera que se celebra en Monforte. «Aquí téñense feito partidos femininos no torneo das festas, igual que o que se fixo este ano, pero liga nunca», corrobora Xan Antón Rodríguez. Y no deja de ser raro, porque la liga popular mueve cada año alrededor de cincuenta equipos y no menos de quinientos jugadores aficionados. Son todos hombres, aunque nada impide que jueguen mujeres. Las normas de la liga no dicen nada al respecto, y sólo los organizadores podrían decidir prohibirlo. Nunca se les ha presentado la ocasión, pero tienen claro que no se opondrían a que jugase un equipo mixto. «¿E por que non?», dice Xan Antón Rodríguez. Mientras se confirma si la liga femenina sale o no, las jugadoras de los equipos ya formados se van preparando. Las madres del colegio Ferroviario no quieren pagar la novatada, y por eso se entrenan dos veces por semana. Desde aquel primer partido han mejorado mucho. Conocen bien las normas del juego y sufren menos las agujetas. Pero, sobre todo, sus hijos ya no se avergüenzan. Ahora las animan.