Análisis | Estreno en la oposición
16 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Hacía ocho años que Nazario Pin no se sentaba en la oposición. El ex alcalde faltó en julio a la primera reunión a la que fue convocada la corporación monfortina después del cambio de gobierno, así que el del lunes era su estreno en estas lides tras el varapalo electoral. Si alguien pensaba que la pérdida de la alcaldía iba a condenar a Pin a un segundo plano, ahora parece claro que estaba equivocado. El portavoz del primer grupo de la oposición cumplió sin amilanarse, y eso que el ambiente no era el propicio. Quizás por el regreso de Pin o a lo mejor porque había cuestiones más más ásperas de las que discutir, lo cierto es que el pleno recuperó el tono bronco habitual en el anterior mandato. Nazario Pin compartió la portavocía del PP con su compañero Antonio Rodríguez, pero no evitó tomar la palabra en los momentos más intensos, a pesar de tener siempre a la mayor parte del público en contra y de que los más exaltados entre los espectadores aguantaron las cuatro horas que duró el pleno para contestar con risas y abucheos a las intervenciones del ex alcalde. Humor y facturas A pesar de la presión ambiental, Nazario Pin recurrió a la humorada en numerosas ocasiones, como cuando replicó a la exhibición por parte de la concejala de hacienda del montón de facturas sin pagar heredadas del mandato anterior. «Agora quéixanse -dijo- de que non lle pagamos a Fenosa, ¿pero non eran vostedes os que estaban contra o capital? Aínda me tiñan que felicitar». Durante el debate de los sueldos, Pin se quejó de que su protagonisto le hacía concebir la impresión de que el alaclde sigue siendo él. Y de hecho, hacia el final del pleno dio la impresión de que por momentos lo creía. Como cuando insistió en todo muy agrio que era Severino Rodríguez el que tenía que responder personalmente a las 26 preguntas que había presentado el PP, pese a que el alcalde pretendia repartir la carga entre los concejales de la coalición de gobierno. Su insistencia tuvo premio, porque al final fue Severino Rodríguez el que contestó a todas estas cuestiones, pero le costó su primer rifirrafe con el secretario municipal, que intervino para decir que la ley no obliga al alcalde a responder personalmente a todas las preguntas presentadas a pleno. «Tiene que responder el equipo de gobierno», dijo el secretario.