Severino Rodríguez toma tierra

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE

LEMOS

Crónica | Primer día de trabajo del nuevo alcalde de Monforte El nuevo alcalde dedica sus primeras horas en el cargo a tratar con los vecinos, escuchar a los funcionarios municipales y visitar las polémicas obras del Parador de Turismo de San Vicente

17 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?erca de veinte vecinos con veinte problemas distintos esperaban al primer alcalde del Bloque que tiene Monforte en su primer día de despacho oficial. Severino Rodríguez dedicó sus primeras horas en el cargo a atender estas reclamaciones, presentarse a los funcionarios y a visitar las obras del parador de turismo. Fue todo un aterrizaje en la realidad después de la incertidumbre de las últimas semanas y de los nervios del pleno del sábado. Como prometió después de su investidura, Severino Rodríguez se presentó el lunes a las ocho de la mañana en el Concello. En la puerta coincidió con Julio González Puente, el secretario municipal. La primera reunión fue con él. «Preguntoume se tiñamos pensado cambiar radicalmente o sistema de traballo e eu díxenlle que antes de nada necesitamos un tempo para ter claro cómo están as cousas, pero que non tiñamos intención de impoñer nada senón de facer que a xente estea cómoda e o ambiente sexa bo». Después del secretario le tocó el turno al funcionario que ejerce como interventor. Los nuevos gobernantes no quieren que nadie en el Concello se asuste por su llegada. Ni los funcionarios de más rango ni los contratados temporales o los jóvenes fichados en los últimos meses con las subvenciones del plan Labora. Por si alguien tenía dudas, Severino Rodríguez aclara que respetará todos los contratos en vigor. «Se alguén pensa que polo feito de que nós entremos se vai quedar sen traballo que se esqueza diso». Pero no renunciará a cambiar los criterios de selección de personal, como ya anunció en su momento, para garantizar «igualdade de oportunidades e profesionalidade». Después de entrevistarse con el secretario y el interventor, el nuevo alcalde saludó a algunos funcionarios, pero sólo a los que tenía más a mano, porque en la puerta hacían cola ya muchos vecinos. Severino Rodríguez dedicó varias horas a escucharlos. A falta de ordenador -Nazario Pin aún no le ha facilitado la clave de acceso a su equipo- todo quedó anotado en su libreta. La mayoría de los apuntes pasarán a la brigada de obras, como la reparación de un pivote roto en la calle Inés de Castro o la corrección de un asfaltado mal hecho en Marcelle. Algunas otras cosas requerirán de más detenimiento, como las quejas trasladadas por un vecino de la calle Duquesa de Alba sobre los ruidos de los pubs. En los otros despachos Mientras tanto, en el despacho de la alcaldía y en otras dependencias municipales, los nuevos concejales del Bloque iban tomando contacto con las que pueden ser las áreas de las que se hagan responsables después de que fragüe el pacto con el PSOE. Xosé Manuel Pavón se encargó de la intendencia sobre obras, pero no porque vaya a asumir esa delegación municipal, se apresuró ayer a precisar. «Tratamos -afirma- de que o Concello non se pare neste espacio que queda entre a investidura e a constitución do novo goberno». Severino Rodríguez salió de la casa consistorial a la una de la tarde para subir a San Vicente. Lo había citado allí el director del futuro Parador de Turismo, Julio César Castro. «Visitamos todo aquelo e contoume que a inauguración está prevista para a primeira quincena de xullo e que probablemente virán Rodrigo Rato e o presidente da Xunta». La mañana terminó a las tres y media para el nuevo alcalde. A esa hora se fue a comer para inmediatamente después visitar la gestoría en la que aún trabaja. «Alí teño aínda cousas por arranxar para ver quen me sustitúe», explica. A media tarde, Severino Rodríguez hizo con Xosé Manuel Pavón una visita por varias parroquias desde las que los habían llamado los vecinos para plantearles diferentes cuestiones.