El PSOE dice tener pruebas de que fue la edil del Bloque quien negoció con el PP

LEMOS

El alcalde, José Antonio García, gobernará con su compañero Valiña y con Sabela Caldas, que no dimitirá Los socialistas desvelaron ayer los «favores» que pedían Inga y el BNG para pactar

16 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El PSOE ofreció ayer su versión sobre lo sucedido en el pleno de investidura del pasado sábado en el que no lograron la alcaldía a pesar de ser la lista más votada tras unirse los concejales de PP, INGA y la nacionalista Sabela Caldas. El responsable provincial del partido, Ricardo Varela, calificó el futuro gobierno de Sarria como «ilegítimo y que vulnera la decisión de las urnas. Sabela Caldas tendría que devolver su acta de concejal para recuperar la dignidad». Ricardo Varela puntualizó que «al PP le cuesta mucho dejar el poder, como acabamos de ver en Viveiro y ahora va a gobernar Sarria en la sombra con José Antonio y Sabela como instrumentos. Nadie es capaz de creerse que prospere un gobierno en minoría de estas características». El ex alcalde Claudio Garrido habló sobre las negociaciones llevadas a cabo por su partido para alcanzar pactos. «Siempre fueron claras y nunca ocultamos nada a nadie. Yo les digo que pueden comprobar en los dos teléfonos que tengo las llamadas que hice y a quien las realicé, mientras que ellos no creo que puedan hacer lo mismo». El secretario general del PSOE en Sarria, Miguel Ángel Fernández, hizo una cronología de los pasos que había dado su partido desde el día de las elecciones. «Tuvimos una reunión de la ejecutiva el día 29 en la que decidimos intentar llegar a un acuerdo con el BNG. En esos días José Antonio García nos comunicó su intención de no pactar en ningún caso con el PSOE y estar en la oposición con apoyos puntuales». Fernández hizo referencia al comunicado de los independientes en el que les acusaban de engañar a la opinión pública y puntualizó las condiciones que les exigían en una reunión a la que acudieron Luis Pardo, Manuel Valiña y Arturo Corral y en la que no estuvo García alegando una avería en su coche. «Dedicación exclusiva para Valiña y concejalía de medio rural, urbanismo y teniente de alcaldía para José Antonio y contrato laboral inmediato para Luis Pardo en el Patronato Municipal de la Residencia de Ancianos». Los socialistas consideraron inaceptables estas condiciones. En lo que respecta al Bloque, Fernández aclaró que «en la primera reunión se acercaron posturas y se quedó para una segunda el día 8. Tras celebrarla Sabela Caldas manifestó su desánimo, ya que la tarea de gobernar era muy complicada. En una tercera reunión se clarificaron posturas y casi quedó concretado que el BNG asumiría las concejalías de Deportes y de Cultura, nos solicitaron además la primera teniente de alcaldía». Las negociaciones siguieron adelante y según Miguel Ángel Fernández en una conversación entre él y Elías Somoza mantenida el 12, le prometió al coordinador nacionalista la plaza de teniente de alcalde para su partido y le comunicaron que con la de Obras no entraban a negociar. La madrugada del sábado se celebra la última reunión de la que Fernández dice que «se nos aseguró que la asamblea aseguraba la elección de Claudio como alcalde y que está por firmar un pacto que sólo falta hacerlo por escrito. Todos los presentes de BNG, a excepción de Caldas que está mucho tiempo hablando por teléfono entienden nuestros argumentos y quedamos para una reunión el lunes 16 para comenzar a escribir el acuerdo para la gobernabilidad». Fernández puso énfasis en que «24 horas después Elías Somoza me comunicó que la llamada que estaba atendiendo Sabela era con Fernando Carlos Rodríguez, tras la cual la concejal volvió desencajada». El representante del PSOE siguió diciendo que «a las 11 del sábado Elías Somoza me llamó para decirme que cambiaban de actitud y se me insinúa que por decisión de Sabela van a abstenerse, pero sigue en pie la reunión del lunes», dijo Fernández. Sobre lo ocurrido en el pleno, Miguel Ángel Fernández dijo que «José Luis Castro observa como su compañera de partido introduce la papeleta de José Antonio García y entonces él personalmente decide introducir la de Garrido a pesar de que la consigna que tenía era la abstención». Por último, Fernández exigió la renuncia al acta de concejal de Sabela Caldas.