Tormenta de ideas sobre el AVE

Luis Díaz
Luis Díaz MONFORTE

LEMOS

Las alternativas al trazado que plantea el Ministerio de Fomento en el estudio previo presentan serias dificultades de ejecución por motivos técnicos y económicos

15 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El estudio informativo del Ministerio de Fomento sobre el trazado de la línea de alta velocidad Ourense-Lugo ha suscitado una respuesta unánime en Monforte. Concello, vecinos y técnicos tienen claro que una nueva vía a la misma altura de la actual, como propone la dirección general de Ferrocarriles, implicaría graves consecuencias urbanísticas para la ciudad. Frente a esta solución, bautizada popularmente como «el muro de Berlín», han surgido diversas propuestas alternativas. La primera, prioritaria para las autoridades municipales y las asociaciones de vecinos, consistiría en la construcción de una vía subterránea. De este modo, el AVE no sólo tendría menor impacto menor, sino que supondría un revulsivo para el desarrollo urbanístico de una ciudad encorsetada por las traviesas del ferrocarril. En última instancia, y antes de asumir una versión local del muro de Berlín, también se ve con buenos ojos la recuperación de la variante ferroviaria, una especie de circunvalación que uniría las líneas de Ourense-Vigo y Palencia-A Coruña. En la década de los ochenta, Renfe tuvo que renunciar a este proyecto por la fuerte oposición vecinal. Sin embargo, por distintos motivos ninguna de las alternativas que se plantean tienen fácil encaje en las previsiones del ministerio. Para el trazado subterraneo hay algunos precedentes, pero implica una obra cuya envergadura corre pareja a los costes. «En un tren de estas características habría que empezar a enterrar la vía a unos 25 kilómetros de Monforte, por no hablar de acuíferos y demás problemas ecológicos», explica un ingeniero de la empresa Setocur, que ha redactado las alegaciones municipales al estudio de Fomento. Por lo que respecta a la variante ferroviaria Renfe mantiene su interés por construirla, aunque armonizar el proyecto con los planes del ministerio parece complicado. Según los técnicos, legalmente el proceso de tramitación debería durar dos años, el retraso necesario para que la alta velocidad Ourense-Lugo se quedase sin los fondos Feder que tiene asignados. Y la vieja Europa, tan denostada a raíz de la guerra de Irak, costeará el 85% del presupuesto de la obra.