DESDE LA GRADA | O |
31 mar 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LA INSEGURIDAD que el Lemos transmitió el pasado domingo, con acciones en las que los futbolistas denotaban impotencia ante situaciones que no parecían complicadas es lo peor que le puede suceder al equipo en estos momentos. A lo largo de la temporada se ha incidido en que el equipo carece de futbolistas con carácter, no confundir con jugadores duros que es muy distinto, carencia que le ha pasado factura en partidos puntuales en los que había que apelar más al empuje y al corazón que a la calidad para ganar.Los problemas físicos, que no es el caso de los lemistas, se pueden solucionar con trabajo, pero para las lagunas mentales no existe una vacuna eficaz. El cáracter ganador se tiene o no se tiene y a esta plantilla no es precisamente una de las virtudes que la adornan. En los próxims partidos la garra y la casta serán imprescindibles, será la última oportunidad para los futbolistas de demostrar que realmente tienen carácter ganador.