Los directivos de la Irmandade dos Ribeiraos dicen que llevaban un mes y medio planteándose la presentación de la moción que pronto estará en todos los ayuntamientos de la denominación de origen, y en los de Portomarín y Paradela. En su propuesta, recuerdan que están en juego las ayudas a la reestructuración de viñedos que prevé la Organización Común del Mercado (OCM) del vino que está aplicando la Unión Europea, que no llegarán a ningún viñedo que no figure en el registro oficial. Según sus cálculos, alrededor del 30% de la superficie plantada de vides de la Ribeira Sacra no figura actualmente en el registro. Sólo esta asociación está tramitando 528 expedientes de legalización de parcelas de los municipios de Chantada, Taboada, Carballedo y O Saviñao. Para ayudar a paliar el problema, la moción propone tres medidas concretas a cada uno de los ayuntamientos. Asignación de un funcionario para trabajar en exclusiva en los trámites del registro. Acceso directo al registro y al catastro de rústica desde cada ayuntamiento. Exigir a la delegación provincial de Agricultura que se aplique la actual normativa para hacer posible que los técnicos de las oficinas comarcales de Extensión Agraria puedan dar a los viticultores, después de una inspección ocular, los certificados que necesitan para legalizar sus viñedos.