Huellas en la toponimia

La Voz

LEMOS

06 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Los filólogos José Luis Moralejo y Fernando Cabeza Quiles han estudiado las huellas que dejaron estas construcciones en la toponimia gallega. El nombre de la parroquia de Foilebar -también en el municipio de O Incio- deriva de una antigua trampa de lobos, que eran denominadas fogium lupale en latín medieval. Un documento del año 1070 menciona este lugar con el nombre de Foiolobal. En la parroquia de Castro de Rei de Lemos, en Paradela, hay otro lugar llamado igualmente Foilebar. Del mismo origen serían otros topónimos semejantes que se encuentran repartidos por toda Galicia, como Follebar, Follabal, Follobal, Feirobal, Fillobal o Folladal. Los nombres de los numerosos lugares denominados Foxo o Couso también pueden deberse en muchos casos a la presencia de estas construcciones. Aunque en Galicia existieron antaño numerosos foxos o cousos, son muy pocos los que se conservan en la actualidad. Los más conocidos están en Camariñas y en el municipio ourensano de A Lama y tienen unas dimensiones bastante más reducidas que el de O Incio.