La asociación pro Sahara acusa al Ayuntamiento de «racanería» con los niños refugiados La polémica por la financiación de la solidaridad de Chantada con los campamentos de refugiados saharauis en el desierto argelino sige viva. La Asociación Chantadina de Solidariedade co Sahara (Achass) anunció la semana pasada que este año cuatro familias de la localidad acogerán a otros tantos niños refugiados. Pero el Ayuntamiento sólo les ha garantizado el pago de los billetes de avión de tres de ellos. Los portavoces de Achass aseguran que Chantada es el único municipio gallego de los que este año se suman a esta iniciativa que pone límite a su aportación para este programa.
20 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Un encierro con amenaza de huelga de hambre incluida sirvió el año pasado a los responsables de Achass para escenificar su enfado por la falta de disposición del Ayuntamiento para financiar las actividades de esta asociación. El protagonista de aquella protesta, Anxo Moure, sigue teniendo motivos de queja. El Ayuntamiento sólo pagará los billetes -son de ida y vuelta y cuestan cada uno 59.000 pesetas- de tres niños, y hay cuatro familias chantadinas dispuestas a acoger a otros tantos pequeños. Ante esta disyuntiva, la asociación Achass ha optado por no decirle que no al cuarto niño seleccionado para venir a Chantada. «Imos facer o posible -advierte Anxo Moure- para que no Concello reflexionen, rectifiquen e paguen o cuarto billete». Los cuatro niños llegarán a la localidad entre el 8 y el 9 de julio. Viajan con un contingente de 430 muchachos de su misma procedencia que pasarán el verano en diferentes municipios gallegos. La asociación Achass gestionó este año alojamiento para veinte de estos pequeños en Lugo, Outeiro de Rei, Taboada y Chantada. De estos ayuntamientos, el único que ha puesto problemas para pagar todos los viajes apalabrados es Chantada. Anxo Moure dice que lo importante no es el dinero de los billetes, sino la dignidad del propio Ayuntamiento. «O Concello debería axudar a estes nenos e non utilizalos para saír na foto e como se fosen una mercadoría», se lamenta Anxo Moure.