Caro, peligroso y molesto

La Voz

LEMOS

25 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Si la comodidad de los pasajeros es el principal sustento de la decisión de Renfe de desviar por Santiago el expreso nocturno de Barcelona, el recurso a los autobuses no parece lo más adecuado. No con los tiempos de viaje que ayer difundió la CGT. Los viajeros de las poblaciones situadas al paso de la línea férrea entre A Coruña y Monforte son trasladados en autobús hasta la estación castellana de Venta de Baños. En sentido contrario, el trasbordo por carretera se hace desde Ourense. Todas estas operaciones suponen, según los cálculos de la CGT, alrededor de seis horas de viaje nocturno por carretera para los usuarios de este tren. «A la compañía -dicen los sindicalistas- le trae sin cuidado los molidos cuerpos de los viajeros y que esto pueda aumentar la accidentabilidad y el número de vehículos sobre el asfalto». Cada uno de estos viajes en autobús entre A Coruña y Venta de Baños puede costar, según estos cálculos, alrededor de 200.000 pesetas, lo que supondría que «cada minuto de adelanto sobre la hora prevista de llegada a Barcelona le cuesta a Renfe, a las arcas públicas, 5.555 pesetas».