Monforte, Sarria y Chantada tienen casi el 90% de las viviendas sociales construidas en los últimos años Samos, Pobra do Brollón y Taboada son los únicos municipios en los que el Instituto Galego da Vivenda e o Solo estudiará la construcción de viviendas sociales en los próximos meses. Tras años en los que las solicitudes de nuevos pisos protegidos salían casi en exclusiva de las localidades que son cabeceras de comarca, algunos ayuntamientos pequeños parecen haber tomado conciencia de que el problema de la vivienda también va con ellos.
18 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La despoblación de las parroquias rurales y la carestía del terreno en la capitalidad del ayuntamiento llevó en los últimos años a muchos vecinos de Pobra do Brollón a asentarse en Monforte. El alcalde de Pobra, Manuel Casanova, apelará a esta realidad para demandar la construcción en el municipio de entre doce y quince viviendas sociales. Lo mismo han hecho ya en Taboada y Samos. El proyecto de este último ayuntamiento es el único que ya maneja el Instituto Galego da Vivenda e o Solo (IGVS) dentro de sus planes para este año en el sur de la provincia de Lugo. Hasta ahora, este tipo de proyectos parecían coto cerrado a a las localidades que ejercían como referentes comarcales. Sólo Portomarín y, más recientemente, Pobra de San Xiao (Láncara), habían logrado hacerse con una parte de las inversiones en pisos protegidos, que se concentraban mayoritariamente en Monforte, Sarria y Chantada. De hecho, cerca del noventa por ciento de las 769 viviendas sociales construidas en los últimos quince años en el sur de Lugo están en estas tres localidades. La falta de interés de los alcaldes de municipios pequeños no se explica por ninguna restricción en las normas de adjudicación de las inversiones de Vivenda. Los funcionarios de la delegación provincial en Lugo de este servicio recordaron ayer que las normas que regulan la construcción de nuevos pisos protegidos no prevén exclusiones por razones de población. «Do que se trata -señalan- é de aplicar o sentido común, e de ter en conta que normalmente cando un concello o pide é porque o necesita». De hecho, la timidez que hasta ahora demostraban los alcaldes de pueblos pequeños en el sur de la provincia no tenía correspondencia con lo que ocurría en otros lugares. Cospeito, Outeiro de Rei, A Pastoriza, Rábade, Abadín y Gutitiriz son algunos de los municipios del resto de la provincia que ya tienen viviendas sociales pese a no ser cabeceras comarcales.