¿De dónde sale tanta agua?

C. C. MONFORTE

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

Los afectados por las inundaciones en Monforte culpan de los daños a algunas infraestructuras con graves carencias La presa de Vilasouto, el regadío, los caprichos de la meteorología, la red de alcantarillados... La lista de presuntos culpables del caos provocado en algunos barrios de Monforte por los últimos temporales de lluvia admite muchas variables. En las zonas más afectadas, cada corrillo de vecinos tenía las suyas. Hemos entrevistado a bomberos, especialistas en meteorología y responsables institucionales para conocer su opinión sobre las causas de las últimas inundaciones. Sus respuestas no permiten hacer una acusación única. La conclusión no propone un único responsable, pero aclara algunas dudas muy extendidas.

21 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

«Pedimos explicaciones y nos dicen que la culpa es nuestra por tener garajes construidos por debajo del nivel del suelo». Así expresaba su descontento una vecina de la calle Chantada que vio cómo el sótano de su vivienda se llenaba de agua durante días a consecuencia de la lluvia. Como ella, muchos vecinos de su calle y las de Abeledos, Reboredo, el Malecón, Ramberde, Benito Vicetto o el barrio de Piñeira se hicieron preguntas que en casi todos los casos quedaron sin responder. La mayoría de las denuncias apuntaban a las siguientes infraestructuras como causa fundamental de las inundaciones. Presa de Vilasouto. El salto de Vilasouto embalsa el río Mao en el municipio de O Incio. La rapidez con la que se desbordó el cauce del Cabe en Monforte en la crecida del día 6 hizo recaer muchas sospechas en las compuertas de Vilasouto. Lo cierto es que esta presa no tiene compuertas, aunque sí aliviaderos superiores, de manera que cuando el agua alcanza el límite mázimo de la presa, simplemente se desborda. Por tanto, la Confederación Hidrográfica -cuyos responsables locales se negaron a ofrecer información al respecto- poco puede hacer para regular el cauce del Cabe. Regadío. El canal alto del regadío se desbordó durante unas horas tanto el día 6 como el 28 en Reigada y en As Lamas. Para impedir que esto suceda, la Confederación Hidrográfica puede abrir un aliviadero a la altura de As Barrioncas para desviar el agua del canal hacia el río, pero esos dos días todo resultó inútil. Colectores. La red de alcantarillado requiere una ampliación en las partes del casco urbano en las que se ha construido más en los últimos años. Pero es posible que ni siquiera con tuberías más grandes se arreglase el problema. Todo el alcantarillado vierte al río tras pasar por la depuradora de Piñeira. Si el nivel del río crece hasta taponar las tuberías de salida de estas instalaciones, se crea un tapón que en cuestión de minutos colapsa toda la red y hace que las alcantarillas dejen de tragar agua. Construcciones irregulares. Muchos cauces naturales que la mayor parte del año discurren secos quedaron taponados en las últimas décadas por casas, calles y carreteras. Cuando se llenan, el agua encuentra el cauce cegado y se desborda por donde puede. Servicios de emergencia. La plantilla de bomberos de Monforte, pese al apoyo que reciben en estos casos del Grupo Municipal de Intervención Rápida y la Policía Local, hizo todo lo que pudo para atender las urgencias provocadas por el temporal, pero apenas dio abasto para centrarse en las emergencias más graves.