El monasterio de Samos carece de subvenciones para las obras de reforma

La Voz

LEMOS

MACÍAS

El prior de la abadía solicita la intervención de Patrimonio en la restauración de la fachada El prior del monasterio de Samos, Pedro de la Portilla, realizó ayer un repaso exhaustivo de las principales necesidades de restauración del edificio religioso. Dado el elevadísimo coste de los trabajos considera que Patrimonio debería tomar cartas en el asunto y acometer la rehabilitación de la fachada de la iglesia, el retablo mayor y la limpieza de la escalinata central. En cuanto a las obras que se están realizando en la actualidad, el prior afirma que la financiación proviene del pago que hace la Xunta por la cesión del uso del monasterio de San Clodio y no de subvenciones de la administración autonómica.

27 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

REDACCIÓN SARRIA El monasterio de Samos está sufriendo estos días una serie de obras de mejora. La primera de ellas es la restauración de la techumbre del claustro del padre Feijoo. La financiación de estas obras proviene del pago que hace la Xunta por la cesión del uso del monasterio de San Claudio y que la administración autonómica utiliza para fines sociales y promoción agrícola. Otro de los trabajos es el arreglo del claustro gótico, donde está ubicada la vivienda de la comunidad. Se remodelarán las celdas de los monjes, las instalaciones sanitarias y eléctricas y las cubiertas. Del mismo modo, el coste de las obras se pagará en parte con el importe de la cesión de San Vicente del Pino. Para la realización de todos estos trabajos no se ha percibido ninguna subvención de la Xunta. Necesidades principales El prior del monasterio, Pedro de la Portilla comentó que «desearía que Patrimonio fuese consciente de que el mantenimiento de un edificio de esta envergadura supone muchísimo dinero». Añadió que la fachada necesita una restauración profunda para eliminar las filtraciones y la vegetación aparecida en ella por la desaparición de la argamasa que une los sillares de granito. El agua de lluvia penetra en el muro y produce manchas de color negruzco. Por otro lado, el prior aseguró que las piedras de la escalera de la iglesia están ennegrecidas y puede verse como se deshacen en escamas. Además los sillares de granito están desplazados bien por haber cedido algo los cimientos o por el paso de camiones de gran tonelaje. Los terremotos también afectaron al monasterio abriendo más las grietas. El responsable de la orden benedictina en Samos reclamó también la restauración del retablo mayor, obra de José Ferreiro. También solicitó el arreglo de la iglesia románica de San Martiño do Real y la