Seis nutricionistas recomiendan un desayuno saludable y equilibrado

Lucía Cancela
Lucía Cancela LA VOZ DE LA SALUD

VIDA SALUDABLE

La tostada con tomate, el yogur con frutas y las gachas de avena son algunas de las opciones de desayuno saludable.
La tostada con tomate, el yogur con frutas y las gachas de avena son algunas de las opciones de desayuno saludable. La Voz de la Salud

Así amanecen los expertos, algunos proponen una tostada de pan integral con un toque más nutritivo, mientras que otros optan por los lácteos y la fruta

16 abr 2022 . Actualizado a las 10:12 h.

Pocas comidas son merecedoras de una película, el desayuno lo es. A lo largo de la historia también hubo cantantes que le dedicaron una melodía y pintores que utilizaron sus utensilios para retratarlo en un bodegón. El desayuno en sí bien puede ser un arte o un desastre en la cocina. Todo depende de las ganas con las que te calces las zapatillas a primera hora y los alimentos que coloques sobre tu plato. Ya sea porque te cuesta ser más saludable al comienzo del día, o porque te estás quedando sin ideas que pasen las fronteras de la tostada con aceite, seis nutricionistas proponen sus opciones de desayuno favoritas. (Aquí dejamos los desayunos ideales para los más pequeños de la casa).

Para hablar de este momento, mejor tener claro qué es. Según la Real Academia Española, «la primera comida del día, generalmente ligera, que se toma por la mañana», mal empezamos. Dos de tres correctas. «El objetivo que debe tener un desayuno es mantenernos saciados en las primeras horas del día, sin sensación de pesadez y sin hambre entre las comidas principales», explica Ana Valderde (@ana.valverdeb), farmacéutica, dietista y experta en recetas saludables, que añade: «nos debe permitir obtener los nutrientes necesarios más allá de llenar el estómago». La palabra ligera, en este contexto, no se tiene por qué aplicar. (Descubre aquí los alimentos que deberían desaparecer de los supermercados). 

Además, al contrario de lo que se piensa, desayunar no es sinónimo de santo grial. «Tenemos que salir de la zona de confort y dejar de comer a primera hora porque es lo que toca. Habrá gente que se despierte con hambre, mientras que otras personas esperarán tres o cuatro horas más». Así, no pasa nada si decides no consumir esta ingesta, siempre y cuando las otras comidas aporten los suficientes macro y micronutrientes necesarios para el día. 

El porqué del desayuno

Por lo tanto, el ayuno después de ocho horas de descanso también es aceptable. Al dormir, el organismo pone en marcha una función reparadora con varios procesos metabólicos como generar nuevas estructuras, reparar las dañadas, mejorar la memoria y el rendimiento cognitivo. Por su parte, la frecuencia cardíaca y la temperatura corporal se reducen, los músculos se relajan y perdemos en cierta medida la conciencia y el control de nuestro cuerpo. En este estado, el organismo quema una menor cantidad de calorías. 

En cuanto suena el despertador, el cerebro recupera su conciencia y la frecuencia cardíaca se eleva de nuevo. El gasto energético coge fuerza y se incrementa en comparación al que existía durante el reposo. Antaño, se solía pensar que en este momento, comer se volvía indispensable porque los depósitos de energía estaban vacíos. Nada más lejos de la realidad, nuestro organismo, como máquina perfecta que es, cuenta con el tejido adiposo y el glucógeno almacenado en el hígado para actuar a modo de reserva energética extra. Por ello, y si bien el desayuno no es la comida más importante del día, sería casi indispensable realizarlo en función de las necesidades de cada persona. Por ejemplo, un deportista con una gran demanda energética o un sujeto con un trabajo físico extenuante. Eso sí, si decides comenzar el día con este ritual, sigue estas propuestas y acertarás. (¿Sabes cómo combinar los alimentos para sacarles el máximo provecho?).